Ya son once los países blanco del contraataque de Irán. Y, por primera vez, uno de ellos es europeo. Chipre, que además ejerce la presidencia de turno de la UE ha sido el blanco de dos misiles balísticos iraníes, según ha declarado el secretario británico de Defensa, John Healey. Los misiles fueron interceptados en el aire antes de alcanzar su objetivo. Healey quitó importancia al incidente, al declarar que «estamos casi seguros» de que los misiles no iban contra las bases británicas en Chipre y que se trataba de una «salva» de proyectiles, lanzada por Irán «de manera aleatoria».
Reino Unido tiene dos bases aeronavales en Chipre, con un estatus similar al de Gibraltar y en total unos 3.000 soldados. Una es la base aérea de Akrotiri y la otra, dedicada inteligencia, es la de Dhekelia. En ellas hay «miles de soldados británicos», según Healey. En la de Akrotiri hay además un número indeterminado de aviones de combate y de apoyo estadounidenses, que están participando en el bombardeo de Irán. Los F-35 y Eurofighter británicos destinados en ella llevan desde el primer momento de las hostilidades, abatiendo misiles y drones.
El primer ministro británico, Keir Starmer, insiste en que, por consejo de sus asesores legales, no ha dado autorización a Estados Unidos a lanzar ataques desde ninguna de las bases que el Reino Unido tiene alrededor de Oriente Próximo. Healey, en declaraciones a la cadena de televisión británica, Sky TV, se negó a entrar en detalles, y se limitó a declarar que Londres está con Washington en la guerra.
Reino Unido tiene además dos bases en el Golfo Pérsico conjuntamente con Estados Unidos. Ambas han sido blanco de duros bombardeos por parte de Irán. La de Al-Udeir, en Qatar, es mayor base aérea de la región, y ha recibido el impacto de varios misiles, aunque parece seguir abierta. Los cuatro cazabombarderos Eurofighter británicos allí destinados llevan desde que estalló la guerra derribando drones invisibles iraníes. Además, en el cuartel general de las fuerzas armadas estadounidenses en el golfo, en Bahréin, hay unos 300 soldados británicos que, según declaró hoy Healey, se encontraba cerca de las áreas en las que impactaron los misiles de Irán ayer. Esa base parece haber sufrido daños considerables.
Además, soldados británicos en Irak han derribado un dron iraní, según confirmaron esta mañana fuentes del ministerio de defensa británico.
