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Irán ataca una refinería en Arabia Saudí y eleva la tensión con los países del Golfo

El régimen iraní rechaza volver a la mesa de diálogo con Washington, después de que el gobierno de Donald Trump interrumpiera las conversaciones nucleares con una oleada de bombardeos conjuntos con Israel. «No negociaremos con Estados Unidos», advirtió el jefe de seguridad Ali Larijani, un alto cargo que ha ganado poder de decisión en materia de defensa tras la muerte del líder supremo, Ali Jamenei, en un ataque de EEUU-Israel. Larijani zanjó así varios informes que han aparecido en medios estadounidenses que señalaban que Teherán solicitó reanudar las conversaciones con Washington y envió una carta a Trump a través de Omán, que ejerció de mediador entre ambos países.

Trump también aseguró el domingo en una entrevista que las autoridades iraníes «quieren hablar» y que él accedió a la propuesta. Sin embargo, en otra intervención pública posterior dijo todo lo contrario. El jefe de seguridad iraní declaró que por el momento Irán «se está defendiendo» con sus ataques contra activos de EEUU e Israel en Oriente Próximo y recordó que sus fuerzas armadas «no iniciaron esta guerra». «Trump ha convertido su lema ‘Estados Unidos primero’ en ‘Israel primero’ y ha sacrificado a soldados estadounidenses por las ambiciones de poder de Israel«, aseguró Larijani.

Hace solo cuatro días se celebró la última reunión entre Washington y Teherán en Ginebra para intentar encontrar una solución diplomática a las exigencias estadounidenses sobre el programa nuclear iraní. El encuentro concluyó sin avances, pero con la promesa de continuar con el diálogo esta semana en Viena, auspiciado por la agencia atómica de Naciones Unidas. La vía diplomática colapsó poco después con los bombardeos contra Irán.

En las últimas horas Estados Unidos e Israel bombardearon barrios densamente poblados de la capital iraní, golpeando el hospital Gandhi al norte de la urbe, que tuvo que ser evacuado. Al menos veinte personas murieron en un ataque que impactó en una plaza central de la ciudad, informó la emisora semioficial Fars. En el centro del país, en Sanandaj y Kermanshah, ataques aéreos golpearon edificios residenciales, causando al menos una decena de muertos. Desde el inicio de la ofensiva el pasado sábado, cerca de 300 civiles han muerto en Irán, la mitad niñas de una escuela primaria que fue bombardeada en el sur del país. Al menos131 ciudades han sido atacadas desde el sábado, informó la media luna roja iraní.

Por su parte, el régimen elevó la tensión con los países del Golfo, con un ataque contra una de las refinerías más grandes del mundo en Arabia Saudí. El gigante petrolero estatal Aramco cerró su refinería de Ras Tanura tras recibir el impacto de un dron que provocó un incendio, descrito como aislado y bajo control por fuentes de la industria a Reuters. A su vez, el ministerio de Defensa de Kuwait informó que «varios» aviones militares estadounidenses se estrellaron el lunes en su territorio tras ser atacados por Irán. Testigos señalaron a la agencia AFP que una columna de humo salía de la embajada de EEUU en Kuwait. En Abu Dhabi y Doha también se registraron explosiones durante la mañana del lunes.

Ante la escalada de represalias iraníes, Estados Unidos emitió un comunicado con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Jordania, Kuwait y Qatar, en el que condenaron los «ataques indiscriminados e imprudentes con misiles y drones» en «territorios soberanos en toda la región». La nota advierte que los gobiernos firmantes se reservan el «derecho a la legítima defensa frente a estos ataques».

La guerra ha interrumpido el transporte aéreo en gran parte de Oriente Próximo, afectando especialmente los estados del Golfo, interrumpiendo la industria petrolera y el flujo comercial. Turquía anunció hoy que permite la entrada a su territorio de ciudadanos de terceros países atrapados en Irán y continúa el tránsito libre para los iraníes que quieran regresar a su país. Sin embargo, se han suspendido los cruces diarios de ciudadanos iraníes hasta nuevo aviso, en una medida «coordinada con la parte iraní», informó el ministerio de Comercio turco.