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Israel y EEUU lanzan un ataque contra Irán: «Nunca tendrá un arma nuclear. Arrasaremos su industria de misiles», sentencia Trump

Tras dos meses de avisos, negociaciones, especulaciones y el mayor despliegue militar estadounidense en la región desde principios de siglo, Israel y Estados Unidos han iniciado esta mañana una ofensiva a gran escala contra el régimen iraní. Dos horas después, Irán disparó su primer misil de respuesta contra Israel en lo que la Guardia Revolucionaria define como «primera ola de misiles y aparatos aéreos no tripulados de la República Islámica».

El ministro de Defensa iraní, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria Mohammed Pakpour habrían muerto, según han confirmado tres fuentes diferentes a la agencia Reuters. La gran pregunta ahora es si el máximo líder iraní, el ayatolá Jamenei, está vivo o muerto.

Pasadas las ocho de la mañana de este sábado, las sirenas se activaron en todo Israel. No era el aviso de un ataque de misiles balísticos o proyectiles contra el país ni una falsa alarma sino el inicio de lo que las autoridades israelíes llaman «ataque preventivo». Dos horas después, las sirenas volvieron a sonar en Israel aunque esta vez sí para avisar de los misiles balísticos y drones desde Irán con neutralizaciones del escudo defensivo israelí en el norte, centro (incluyendo Tel Aviv) y el sur del país.

El presidente estadounidense, Donald Trump confirmaba el inicio de la ofensiva aérea y naval contra el régimen iraní en un mensaje de vídeo publicado en su plataforma Truth Social. «Vamos a destruir sus misiles y a demoler su industria de misiles. Será totalmente aniquilado. Vamos a aniquilar su armada», ha asegurado. Trump ha añadido que Irán ha continuado con su programa nuclear y planea desarrollar misiles para alcanzar Estados Unidos.

Además, Trump ha pedido al pueblo iraní que «tome» el poder. «Es el momento de actuar, no lo dejen pasar», dijo. El Pentágono ha llamado a esta operación militar contra el régimen iraní Furia Épica.

«Agradezco a nuestro gran amigo, el presidente Donald Trump, por su liderazgo histórico», ha dicho el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu justificando el ataque conjunto contra el responsable, dijo, del asesinato de israelíes, estadounidenses e iraníes: «Este régimen terrorista asesino no debe armarse con armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad».

Según él, el ataque «creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino. Ha llegado el momento de que todos los segmentos del pueblo iraní –los persas, los kurdos, los azeríes, los baluchis y los ahwazis– se liberen del yugo de la tiranía y construyan un Irán libre y en paz».

«No es una operación limitada», confirman fuentes de seguridad. La primera ola de bombardeos contra decenas de objetivos militares (especialmente el arsenal de misiles balísticos) y vinculados al plan nuclear iraní así como contra oficiales y figuras importantes del régimen.

Mientras Israel declaró el estado de emergencia especial y cerró su espacio aéreo, empezaron a llegar las primeras informaciones de explosiones en Teherán y otras ciudades.

Tras las primeras horas de ataques, en Israel hay optimismo sobre la posibilidad de haber matado a importantes cabecillas de la Guardia Revolucionaria iraní y miembros de la cúpula de Gobierno. Mientras, el ejército israelí ha movilizado a unos 70.000 reservistas adscritos especialmente al dispositivo de defensa en torno a Protección Civil y las defensas antiaéreas. Asimismo, fuentes militares confirman que han reforzado las fuerzas a lo largo de las fronteras oriental y occidental.

Irán, por su parte, asegura que ha habido 40 muertos en una escuela del sur del país, la mayoría niñas, según Reuters.

Diferencias con los ataques de junio

El papel de EEUU es la primera y gran diferencia respecto a la llamada Guerra de los 12 días en junio. Entonces, EEUU se sumó a la ofensiva aérea israelí para rematarla con bombardeos contra las tres principales instalaciones nucleares de Fordow, Isfahán y Natanz. Hoy lo ha hecho desde el principio tomando el liderazgo de una acción que pone en peligro el régimen iraní.

Otra gran diferencia es que en esta ocasión, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, podría estar entre los objetivos. Jamenei, no se encuentra en Teherán y ha sido trasladado a un lugar seguro, según ha informado un funcionario a Reuters.

«El Estado de Israel ha iniciado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel», señaló el ministro de Defensa israelí, Israel Katz anunciando el «estado de emergencia especial en el frente interno» tras avisar a los ciudadanos que se esperaba, como respuesta, un ataque de misiles y drones contra su país.

Así lo prometió hace semanas por ejemplo el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Bagher Qalibaf cuando aseguró que responderían a un ataque estadounidense atacando bases estadounidenses e Israel. O el asesor de Jamenei, Ali Shamkhani, avisando que la respuesta sería «inmediata y sin precedentes» incluyendo «el corazón de Tel Aviv».

Si en junio, Irán tardó 18 horas en disparar su primer misil contra Israel, en esta ocasión ha contestado en dos horas en el inicio del segundo enfrentamiento directo entre los dos países. La gran pregunta es si milicias proiraníes como los hutíes (Yemen) o Hizbulá (Líbano) se sumarán a la prometida represalia iraní.

Señales previas

Hoy se cumple uno de los escenarios filtrados en la última semana sobre un ataque inicial con participación israelí contra el régimen de Jamenei antes de una anunciada ofensiva en solitario de Estados Unidos desde el inicio hace dos meses de la mortal represión de las protestas internas hace dos meses en Irán.

El viernes un conjunto de señales, indicaciones e informaciones invitaron a pensar que el ataque era inminente aunque la sorpresa, «relativa» se asocia a que Israel también participa y que ha sido iniciado por la mañana y no de noche.

Señales como el hecho de que la embajada estadounidense en Israel- ya sea en Jerusalén como en Tel Aviv- autorizó este viernes la evacuación de sus trabajadores no vitales y sus familias, mientras numerosos países instaron a sus ciudadanos a abandonar Irán de forma inmediata. Otros como Reino Unido y Francia también recomendaron no viajar a Israel. O el hecho que Turquía anulara los vuelos directos a Teherán.

O las declaraciones de Trump lamentando que la negociación con Irán tras tres rondas de contactos no avanzó como deseaba para arrancar de Jamenei el compromiso de que su país no tendrá armas nucleares.

O la presencia masiva militar estadounidense en los últimos días en Israel que se sumaba a su despliegue formado de forma escalonado y espectacular en la región: Una hilera de aviones-cisterna en el Aeropuerto de Ben Gurion, más de una decena de sofisticados cazas F-22 en la base aérea de Uvda, en el sur del país y la llegada del portaaviones Gerald R. Ford a las costas de Haifa en el norte de Israel. Un país, de nuevo, en guerra.