«Iniciamos un nuevo camino». «Los ciudadanos nos han mandado dos mensajes. El primero es de respaldo a nuestra gestión y a nuestro proyecto de futuro. Pero también nos han dicho que hay que dialogar». Así ha resumido Alfonso Fernández Mañueco el mandato de las urnas en Castilla y León.
En una entrevista en Cope este lunes, el candidato ganador de las elecciones, que ha logrado ser el que más crece y frenar la inercia de Vox, ha apostado por un acuerdo «de cuatro años» con Vox, pero prefiere que la formación de Santiago Abascal «se quede fuera» del Gobierno de la Junta.
Sería una fórmula, ha dicho, mejor que el Ejecutivo de coalición, que ha funcionado peor en los últimos años. «Ahí coincidimos Abascal y yo: lo importante no son los sillones, sino construir un proyecto para dar respuesta a los problemas», ha subrayado el presidente en funciones de esta comunidad.
«Lo que los ciudadanos han dicho es que tiene que liderar el PP» cualquier acuerdo de gobernabilidad, y que «el proyecto del PP es la base sobre la que se tiene que construir» esa «alternativa al sanchismo», que «sirva de modelo para España».
O sea, que el pacto con el PSOE se descarta por completo. «Con el sanchismo actual es absolutamente inviable pactar; hay que construir un proyecto a futuro», ha zanjado. Sólo le queda la opción del acuerdo con Vox. «Una de las conclusiones es que la gente nos está pidiendo» a PP y Vox, ha dicho, «que construyamos una alternativa para Castilla y León, que resuelva los problemas de Castilla y León». «Y que haya un proyecto de cuatro años».
Mañueco se ha mostrado «satisfecho de todo el trabajo del PP de Castilla y Leon», haciendo especial hincapié en todos los cuadros populares de las localidades pequeñas, pero también ha valorado la implicación de Feijóo en la campaña.