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Más de 30 países, incluido España, acuerdan la mayor liberación de reservas de petróleo de la historia para frenar el ‘shock´ de precios y suministro

La Agencia Internacional de la Energía, que agrupa a los principales países del mundo, ha acordado por unanimidad una liberación récord de reservas estratégicas de petróleo para frenar el ‘shock’ de escalada de precios y abastecimiento desatado por la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. Así lo ha anunciado el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol: «Es la mayor de la historia».

La medida supone que los 32 países miembros de la AIE pondrán en el mercado hasta 400 millones de barriles de petróleo que tienen almacenado en sus depósitos de emergencia en las próximas semanas, el doble que en 2022 cuando la misma organización quiso contener la espiral provocada por la guerra de Ucrania. España liberará por este acuerdo 11,5 millones de barriles.

La liberación extraordinaria responde a que los principales países del mundo, incluidos los de la UE, no acumulen tanto petróleo en sus depósitos y decidan ponerlo en el mercado para evitar problemas de suministro y abastecimiento en países muy dependientes del Golfo Pérsico además de contener la espiral de precios. Según Birol, es necesario «con el fin de compensar la pérdida de suministro provocada por el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz. Se trata de una medida importante destinada a paliar los efectos inmediatos de la perturbación de los mercados«.

No obstante, admite que, aunque es una medida histórica, es sólo un paliativo. «Para que quede claro, lo más importante para que se restablezca el flujo estable de petróleo y gas es que se reanude el tránsito por el Estrecho de Ormuz«. Alrededor del 20% del crudo pasa por ese enclave geográfico.

El Gobierno japonés ya había anunciado previamente la liberación de reservas y también la vicepresidenta tercera en España, Sara Aagessen, ha mostrado su acuerdo a proceder a esta medida de alivio. «Por parte de España vamos a apoyar, nosotros siempre hemos sido solidarios y entendemos que de esta manera también apoyamos a que los mercados estén menos tensionados y que otros países, cuyas tensiones van más allá de los precios, puedan tener respuesta en el suministro», ha afirmado la vicepresidenta tercera en un desayuno organizado por Europa Press.

En el caso de España pueden liberarse alrededor de 12 días ó 12 días y medio de reservas. Actualmente España acumula para unos 92 días de suministro, según Aagesen. Su contribución será de 11,5 millones de barriles, según el Ministerio.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, no ha esperado al acuerdo formal en el seno de la AIE y ha anunciado: «Liberaremos 15 días de reservas del sector privado más un mes de reservas nacionales, y las entregaremos a las refinerías nacionales lo antes posible. También utilizaremos sin demora las reservas conjuntas que mantenemos con los países productores de petróleo».

El Gobierno alemán también se une a esta medida y el austriaco, según van avanzando a lo largo de la mañana del miércoles. Por su parte, el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, ha declarado que es preciso que Occidente dé una señal clara: Si no podemos reabrir el Estrecho de Ormuz lo sustituiremos con petróleo procedente de otras partes del mundo y que circula por el mundo». Francia ostenta la presidencia del G-7.

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha calificado ya de «shock» lo que está sucediendo con impacto en el crecimiento económico europeo y elevará el coste de la vida, durante una intervevención en el 32 Encuentro del Sector Financiero, organizado por ABC y Deloitte.

La AIE nació tras la crisis del petróleo en 1974 y todos sus miembros están obligados a disponer de reservas estratégicas para unos tres meses. Los países miembros de la AIE cuentan actualmente con más de 1.200 millones de barriles de reservas públicas de petróleo de emergencia, a los que se suman otros 600 millones de barriles de reservas industriales mantenidas por obligación estatal, según recordó este martes Birol.

La medida pese a lo excepcional, no logró contener la subida del crudo ante el temor creciente de los mercados de un cierre prolongado de Ormuz. El Brent continuó al alza un 4% tras el anuncio superando los 90 dólares el barril, aunque queda lejos de la barrera psicológica de los 100 dólares.

Macron insta a no limitar exportaciones

Inmediatamente tras el anuncio de Birol, los jefes de Estado y de Gobierno del G7 han sido convocados a una reunión de urgencia por videoconferencia esta tarde para debatir el uso de las reservas estratégicas de petróleo por el impacto de la guerra de Irán. Emmanuel Macron, que ya apuntó esa posibilidad el lunes, decidió convocar el cónclave auspiciado por Francia, que preside durante este año el G7. Ahora apunta a medidas complementarias para estabilizar el mercado y es que no se limiten las exportaciones.

En el aranque de la vídeconferencia, Macron ha instado a los líderes del G7 a «abstenerse de cualquier restricción de las exportaciones de petróleo y gas que puedan desestabilizar los mercados». El presidente francés reiteró la necesidad de «coordinarse y restablecer la libertad de navegación lo antes posible», al tiempo que reconoció que el estrecho de Ormuz «es prácticamente intransitable para el transporte de hidrocarburos» desde el arranque de la guerra.

El G7 reunió por primera vez a sus ministros de Economía el pasado lunes, cuando el precio del barril se disparó por encima de los 100 dólares, pero la conclusión final fue que «aún no había llegado el momento» para la drástica medida. El agravamiento de la situación en el estrecho de Ormuz, con los ataques a cargueros por donde circula el 20% de las exportaciones de petróleo, han obligado a replantear la respuesta de de las siete economías más avanzadas del mundo.

«La coordinación económica es un eje central para la tener una respuesta eficaz y útil ante la situación», ha informado la presidencia francesa en un comunicado emitido a primera hora de la tarde, poco después de los ataques que alcanzaron al menos a tres embarcaciones en el estrecho de Ormuz.