40 años de 'La mano de Dios' y 'El gol del Siglo', así lo contó Maradona: de "tengo un chichón en la frente" a "les robé la billetera a los ingleses"
Sería injusto para el propio Diego Armando Maradona, genio futbolístico y gran contador de historias, quitarle el relato de su propia canonización. Hoy, 22 de junio, se cumplen 40 años de la tarde del Azteca, de la creación de La mano de Dios, del Gol del Siglo, en el césped y en la voz de Víctor Hugo Morales. De la trampa del barrilete cósmico. De la jugada de todos los tiempos. Se ha contado todo y se sabe todo, así que al regresar a los cuartos del Mundial 86 sólo se puede volver a Maradona y a la explicación que durante décadas ha dado y ha dejado de dar sobre todo lo que ocurrió.
«Vamos, ¡eh! Vamos, que estos hijos de puta nos mataron a nuestros pibes, a nuestros amigos, a nuestros vecinos. ¡No podemos perder!», fue la frase del Pelusa, contada por José Luis Brown, justo después de que sonara el himno argentino.
Minuto 51. «¿El primer gol? Te lo juro por lo que más quieras, salté junto a Shilton pero le di con la cabeza. Lo que pasa es que se vio el puño del arquero y por eso la confusión. Pero fue con la cabeza, no tengan ninguna duda. Si hasta me quedó un chichón en la frente. Lo hice con la cabeza de Maradona pero con la Mano de Dios», contó Maradona a Crónica en el vestuario del Azteca. No hay vídeo ni audio, sólo el texto del enviado especial. Ahí apareció por primera vez La mano de Dios.
«Al árbitro lo iban a sancionar de por vida»
Al día siguiente, el 23 de junio, Maradona, en Tiempo Argentino, negó dicha frase: «Lo que yo dije fue que salté y la pelota me pegó, pero no lo hice a propósito, hasta pensé que se lo había metido Shilton». Pero el 24, en una entrevista con Gente, empezó a asumir la frase. «Sé que lo hice con la cabeza. Muchos dicen que lo hice con la mano. Yo digo que lo hice con la cabeza y con la mano de Dios».
Saltamos a 1998, 12 años después. «Les robé la billetera a los ingleses sin que se dieran cuenta, sin que pestañearan. Shilton, todos los arqueros son boludos y vos no sos la excepción», clamó en un documental. Una década más tarde, en 2008, en El Gráfico, insistió: «Dije "fue la mano de Dios" porque no podía decir "fue con la mano". Al árbitro lo iban a sancionar de por vida porque los ingleses eran los capos de todo. Era todo un quilombo».
Minuto 54. «Dice el Negro Enrique que me dio un pase que me dejó solo. Me la da muy lejos. Tengo la suerte de encarar y ver a los ingleses que no me podían agarrar», resumió en ESPN. «Cuando veo dudar a Fenwick le tiro la pelota para adelante, me quiere meter la mano, pero yo venía a cien por hora. A mí no me paraba nadie. Cuando voy a patear, veo que Shilton me tapa todo el arco. Entonces le amago, la juego cortita, Shilton queda despatarrado y la empujo. Siento una patada de Butcher en el tobillo derecho. Me lo rompió, pero era tan grande la alegría del gol que no me dolió», añadió.
En Infobae, en 2020, en una de sus últimas entrevistas, dio más detalles: «Ese gol me sigue emocionando porque siempre le encuentro algo nuevo. La mala salida de Shilton o el pase del Negro Enrique, porque otro ahí tiraba la pelota a la mierda, pero él me vio y me la dio. Con el tiempo dije que el segundo gol era para que después no dijeran que les había hecho uno con la mano. Así no tenían excusas».
10,6 segundos y 12 toques
Maradona tardó 10,6 segundos en recorrer 52 metros. Dio 44 pasos, tocó el balón 12 veces y dejó en el camino a seis ingleses: Hoddle, Reid, Sansom, Butcher, Fenwick y el portero, Shilton. En la grada, 114.580 espectadores. En Radio Argentina, Víctor Hugo Morales, con el relato, también, de todos los tiempos, convertido hoy en pieza troncal de la cultura deportiva popular. «Ahí la tiene Maradona, le marcan dos, pisa la pelota Maradona. Arranca por la derecha el genio del fútbol mundial. Puede tocar para Burruchaga, siempre Maradona, genio, genio, genio, tatata, Gol, gol. Quiero llorar, Dios Santo, viva el fútbol. Golazo. Diegol. Maradona. Es para llorar perdónenme. Maradona, en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos, barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés? Para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina. Gracias, Dios. Por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas. Por este Argentina 2, Inglaterra 0».
En el vestuario del Azteca, Maradona reflexionaba así, según Crónica. «Lo siento si hemos decepcionado a los que creyeron ver en este partido una revancha por las Malvinas. Pensamos en nuestros compatriotas, en la manera en que vivían este partido. No era un partido más. Era uno especial por las circunstancias que se vivían».