El Real Madrid estrenará esta temporada siete caras nuevas: un entrenador y seis jugadores, incluido entre ellos el fichaje más caro de su historia, Yan Diomande. Antiguamente, el club hubiera organizado distintos actos en el pabellón de baloncesto de Valdebebas o incluso en el SantiagoBernabéu en el caso de las mayores figuras. Así lo hizo con Kylian Mbappé en el verano de 2024. Hubiera abierto las puertas a familiares o aficionados, según el sitio y el aforo, Florentino Pérez hubiera dado un gran discurso, el futbolista hubiera dicho sus primeras palabras de blanco y el club hubiera construido un macroevento para ensalzar a sus más recientes estrellas, con una rueda de prensa multitudinaria y para medios de distintas partes del mundo al final. Pero este Madrid ha dado un giro a la política de sus presentaciones y prefiere la intimidad de su búnker a los focos. Estrenó su plan ayer, en la presentación de Mourinho en la sala de juntas de Valdebebas, y repetirá la idea durante los próximos días con los nuevos jugadores.
Sin anunciar la presentación durante las horas previas, Real Madrid Televisión emitió a las dos y media de la tarde de ayer un vídeo de 40 segundos con imágenes del acto privado de Mourinho y Florentino, que había sido unos minutos antes. Sonrientes, abrazándose y firmando el contrato que une al entrenador portugués a la entidad madridista hasta junio de 2029. Ambos sentados en la sala de juntas de la ciudad deportiva de Valdebebas, sin acompañantes, ni directivos, ni familiares ni el staff del técnico luso. Tampoco la prensa. Sólo Mourinho y Florentino.
Unos minutos más tarde, los canales oficiales del Madrid comenzaron a publicar declaraciones del portugués. «El Madrid es el top para la carrera de un entrenador. La primera vez fue así, era llegar a un equipo top, pero desde el lado emocional ahora es volver a casa», señalaba el nuevo técnico.
«Ahora es más bonito que la primera vez. Soy uno de vosotros, lo he sido siempre desde que me marché, y ahora que estoy con esta responsabilidad os podéis imaginar lo que significa para mí estar con el Madrid», añadió. «Voy trabajar para el Real Madrid, que es trabajar para vosotros», insistió. Vestido de traje, posó junto a Florentino al lado de las Copas de Europa del club, sostuvo la camiseta blanca con su nombre y recibió una réplica del Bernabéu, su nueva casa.
Dos meses desde el anuncio
Ha sido una pretemporada atípica para Mourinho y para el Madrid. Cuando se anunció su fichaje el pasado 11 de junio, hace dos meses, la intención del conjunto blanco era presentar al entrenador en julio, justo antes de empezar los entrenamientos en Valdebebas, pero con el paso de las semanas y con el beneplácito del luso se comenzó a gestar la idea de no hacer nada. Florentino Pérez estaba por la labor y en su Junta Directiva el sentir general también apoyaba esta nueva directriz. Sin presentaciones multitudinarias y sin ruedas de prensa. Todo queda en casa.
El club ha querido concretar en sus canales oficiales, y especialmente en su televisión, toda la información, declaraciones y entrevistas del entrenador y de los jugadores antes y después de los partidos de pretemporada, sin actos ni ruedas de prensa de presentación. Y la disputa del Mundial ha ayudado a reforzar esa idea. Los nuevos fichajes han llegado a cuentagotas durante las últimas semanas y entre partidos y entrenamientos el club ha decidido hacer actos privados y sencillos para ellos. Unas fotos, unos vídeos para la televisión y las redes sociales del club, unas declaraciones al micrófono madridista y a seguir.
El Madrid, que durante los últimos años ha sido reacio a que sus jugadores dieran entrevistas a los medios de comunicación, ha permitido, eso sí, que Mourinho ofrezca a El Chiringuito de Josep Pedrerol su primera entrevista en profundidad, justo en la noche después de su presentación y tres días antes de su primera rueda de prensa oficial, que será este viernes en la previa del debut liguero contra el Espanyol.
Antes del estreno en la Liga llegarán un par de actos de presentación más. Siempre privados y en las oficinas de Valdebebas, con las cámaras del club y como mucho con algunos familiares cercanos de cada futbolista. Ahí irán apareciendo Bernardo Silva, Marc Cucurella, Dumfries, Konaté, Espí y Diomande, las seis caras nuevas del club. Todos atenderán al micrófono de RMTV y ninguno protagonizará una rueda de prensa, como solía ser habitual hasta ahora. Tocará esperar a las previas de Champions para ver a algún jugador sentado ante los medios.