Balones para Maledon y Andrés Feliz: así ha revolucionado Pedro Martínez los roles en el nuevo Real Madrid
Ocho victorias de carrerilla, 65 triples en la última semana (24 en Lleida el domingo, para despedazar el récord histórico de la Liga Endesa, los 23 de Unicaja y Baskonia), seis partidos ya por encima de los 100 puntos, líder invicto en ACB... El Real Madrid de Pedro Martínez despega. Tras el temprano subidón de la conquista de la novedosa Supercopa de Europa, de repente acudieron las dudas, tres tropiezos para comenzar la Euroliga, sudores de más en el Palacio, desacierto generalizado... Todo despejado de rotundo golpe.
La transformación global pretendida y prometida con respecto al curso anterior con el despedido Sergio Scariolo, en forma y en éxitos, se apoya no sólo en los fichajes, en las siete caras nuevas con más o menos rendimiento y adaptación. El nuevo Madrid se cimenta en un evidente cambio de roles. Y el técnico catalán ha encontrado en lo que ya había a dos jugadores que han entendido a la primera su propuesta. El subidón de Theo Maledon y Andrés Feliz en este amanecer es tan poderoso como significativo.
El francés fue nombrado ayer MVP del mes de octubre en la Liga Endesa. Sus estadísticas son abrumadoras: es líder en valoración (25,8), tercero en puntos (18,4), primero en el balance de su equipo cuando está en cancha (+17,2), el que más tiros libres lanza (7,2, sólo ha fallado tres de 39) y todo en apenas 20 minutos en cancha. Pero, lo que más llama la atención es su acierto desde el triple: ha anotado 12 de los 16 intentados, siete de ocho el domingo en la victoria en Barris Nord.
Un 75% para quien el curso pasado se quedó en el 35. Se podría concluir que el crecimiento exponencial de Maledon, llegado en el verano de 2025 tras su temporadón en el ASVEL (al que regresó tras su paso por la NBA, 177 partidos entre Oklahoma, Charlotte y Phoenix), no se sostiene desde el triple. Que no es un especialista (un tirador puro) lo confirman sus problemas en Euroliga, donde ha fallado 15 de los 17 intentados. Su subidón es un conjunto de circunstancias. Juega más minutos (de 17 a 23 en Europa), tiene más el balón en sus manos y, sobre todo, hay más jugadas diseñadas para él. Un sistema y un entrenador, a su medida, al que ya en pretemporada, a la que volvió con un evidente cambio físico, alababa: «Es muy divertido. Y, en lo personal, se trata simplemente de jugar con mucha intensidad en periodos cortos de tiempo».
El galo, que acaba contrato en junio, ha jugado todos los partidos del Madrid esta temporada y prácticamente dobla sus cifras en anotación. Pero es que también reparte más asistencias (de tres a más de cinco) y, por supuesto, su valoración se ha disparado. Este Maledon se parece mucho más al que dominó con el ASVEL, con la enorme diferencia de que en Villeurbanne jugaba casi 30 minutos en un equipo con aspiraciones mucho más modestas.
El otro gran nombre propio del Madrid de Pedro Martínez comparte posición (apenas coinciden en cancha), aunque el baloncesto y los orígenes de Andrés Feliz poco tengan que ver. El de Guachupita también juega más minutos y también se ha elevado en anotación (de ocho a 12 puntos por partido) y valoración (de ocho a 15). Pero a su pujanza defensiva y a su llamativo instinto reboteador (mide 1,86 metros) ha añadido el acierto desde el triple. Un elemento que le convierte ya en un jugador total. En lo que va de temporada, luce por encima del 50%, 24 aciertos de 46. Cuando en su carrera ni se acercó al 40. En el duelo de Euroliga contra el ASVEL se disparó con ocho aciertos.
Maledon y Feliz, los dos rostros del nuevo Madrid. Que presume de otros elementos en plena forma, del siempre dominante Tavares a un Campazzo más eléctrico que el curso anterior. Por supuesto, aún le queda camino a Pedro Martínez, que esta semana afronta un triple desafío: este martes en Vitoria, y jueves y domingo ante el temible Fenerbahçe y el San Pablo Burgos en el Palacio. Hay jugadores por involucrar, como el último de los fichajes, el joven Nick Smith Jr.