Un terremoto de magnitud 7,5 ha sacudido este miércoles el centro de Venezuela y ha llevado a Estados Unidos a emitir una alerta de tsunami para parte del Caribe, ante el riesgo de que el fuerte movimiento sísmico pudiera generar alteraciones en el nivel del mar.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos activó el aviso a las 18:40 hora local para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, apenas minutos después de registrarse el seísmo, uno de los más intensos que ha afectado al país sudamericano en los últimos años.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el terremoto tuvo una magnitud de 7,5 y su epicentro se localizó en el municipio de Montalbán, en el estado venezolano de Carabobo, a unos 300 kilómetros al este de Caracas.
Además, el temblor se produjo a solo 13,2 kilómetros de profundidad, por lo que fue clasificado como un sismo superficial, una circunstancia que suele aumentar la intensidad con la que se percibe en superficie.
Pánico en Caracas
El terremoto se sintió con fuerza en buena parte del territorio venezolano, incluida la capital.
En Caracas, numerosos vecinos abandonaron edificios y viviendas para refugiarse en las calles mientras duraba el movimiento sísmico, según mostraban las primeras imágenes difundidas en redes sociales.
Los vídeos compartidos por ciudadanos también reflejan objetos caídos en el interior de viviendas, así como escenas de nerviosismo entre la población.
A medida que avanzaban las horas comenzaron a aparecer informaciones sobre daños de diversa consideración en edificios, además de cortes del suministro eléctrico e interrupciones en los servicios de internet y telefonía en distintas zonas del país.
Sin información de víctimas
Por el momento, las autoridades venezolanas no han informado de fallecidos ni de personas heridas como consecuencia del terremoto.
Mientras tanto, los servicios de emergencia continúan evaluando los posibles daños provocados por el seísmo y siguen muy pendientes de la evolución del aviso de tsunami emitido para parte del Caribe.
El terremoto recuerda al registrado en agosto de 2018 en el estado venezolano de Sucre, que alcanzó una magnitud de 7,3 y cuyos efectos llegaron a sentirse en al menos una decena de países de la región, entre ellos Brasil, Guyana y varias islas del Caribe.