EEUU lanza su mayor ofensiva económica contra Irán y amenaza a quien mantenga negocios con Teherán: "Nadie está a salvo"
Estados Unidos ha abierto este lunes una nueva fase de su ofensiva económica contra Irán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha anunciado un nuevo golpe contra las redes que permiten a Teherán vender petróleo, mover dinero, adquirir tecnología y esquivar las sanciones internacionales.
Pero el mensaje más importante de Washington no se dirige únicamente a Irán: cualquier empresa, intermediario o país que mantenga abiertas esas vías económicas se expone también a las sanciones estadounidenses.
"Nadie está a salvo", ha advertido Bessent al presentar la nueva ofensiva, con una mención especialmente relevante a China, principal destino del petróleo iraní. El objetivo declarado por Washington es identificar y cortar los diferentes "nodos, facilitadores y redes" empleados para comercializar crudo y transformar esos ingresos en recursos utilizables por el régimen iraní.
La medida supone un nuevo salto en Economic Fury, la campaña que el Tesoro estadounidense lleva desplegando durante los últimos meses contra las finanzas de Teherán.