Nuevo hito en el proceso para la retirada definitiva de la acreditación de prensa en el Congreso de los agitadores de extrema derecha Bertrand Ndongo y Vito Quiles. La Mesa de la Cámara Baja aprobó este martes una nueva sanción contra ambos activistas, en este caso de un mes, por la interrupción de sendas ruedas de prensa. En el caso de Quiles, es la segunda penalización en firme que recibe por parte de la Mesa, tras la sanción del pasado mayo, cuando se le retiró por un periodo de tres meses la credencial. Por el contrario, es la primera vez que se sanciona a Ndongo en firme.
A principios de mayo, el Congreso impuso la retirada cautelar de la acreditación a ambos agitadores por “el notable deterioro de la situación en las salas de prensa y otras dependencias de la institución, que imposibilita el normal funcionamiento de la Cámara y sus miembros en su relación con los medios de comunicación, pilar esencial de la democracia”. “En las últimas semanas ha habido un crecimiento casi exponencial de las denuncias” contra Ndongo y Quiles “y un aumento de la gravedad de los hechos denunciados”, argumentó la Mesa entonces para imponer una decisión con los votos de PSOE y Sumar y en contra de la cual votó el PP.
Dos semanas después de esa suspensión cautelar, la Mesa resolvió el primer expediente de los más de una decena que acumula Quiles y le impuso la mencionada sanción en firme por tres meses, al considerar probado que cometió dos infracciones graves del reglamento del Congreso el pasado diciembre por grabar sin permiso y sin atender a su negativa al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y, posteriormente, por publicar estas imágenes “obtenidas ilícitamente” en sus redes sociales. A Ndongo, por el contrario, se le ofreció un último plazo para presentar alegaciones al primero de sus varios procedimientos abiertos, en su caso por interrumpir agresivamente una rueda de prensa de Sumar el 25 de noviembre del año pasado y enzarzarse en una discusión a gritos con las responsables de prensa del grupo parlamentario.
Este último expediente es el que decidió cerrar este martes la Mesa con la retirada de la acreditación al agitador ultraderechista por el plazo de un mes, la primera sanción en firme que recibe Ndongo. El activista se exponía a una sanción de hasta tres meses, si bien la Mesa ha optado por una penalización más suave en atención al informe del letrado que ha instruido el caso, quien, aunque considera probado que el agitador cometió dos infracciones graves del reglamento al boicotear la rueda de prensa, también cree que podría aplicarse como “atenuante” que la interrupción fue “breve” y Ndongo acabó “desistiendo” de su actitud. La normativa permite aplicar sanciones leves a infracciones graves si la Mesa advierte que existen estos atenuantes sobre los que llama la atención el informe del letrado, pero no es el caso: el órgano de gobierno de la Cámara Baja cree “debe aplicarse sanción de gravedad”.
Tanto Ndongo como Quiles tienen varias denuncias aún por resolverse en diferentes puntos de su tramitación, varias de ellas por la supuesta comisión de infracciones graves o muy graves, como los insultos proferidos por Ndongo contra la diputada Aina Vidal (Sumar). Esos expedientes pueden terminar traduciéndose en una expulsión permanente del Congreso incluso si a los dos agitadores no se les encontrara culpables de faltas muy graves —que por sí mismas pueden castigarse con la retirada definitiva de la credencial de prensa—, puesto que la acumulación de sanciones graves se considera motivo suficiente para aplicar el castigo más duro.
El reglamento tipifica como un ilícito de la mayor gravedad “las infracciones graves que se hubieran producido en más de dos ocasiones en el plazo de un año o de modo que se perjudique de manera muy grave el normal funcionamiento de la Cámara”. Y fuentes parlamentarias se muestran convencidas de que este artículo puede aplicarse tanto a Quiles como a Ndongo por algunos de los episodios que han protagonizado y por los que han sido denunciados.