El 'lío de faldas' de Tajani: el canciller italiano indigna con sus comparaciones machistas (y su cuestionable perdón)
La política italiana no descansa y, esta vez, el escándalo viene servido con una buena dosis de machismo. Del rancio rancio. El protagonista no es otro que el ministro de Asuntos Exteriores de Italia y líder de Forza Italia, Antonio Tajani, quien ha metido a la derecha italiana en un auténtico lío de faldas retórico del que le está costando salir.
Todo comenzó cuando, en un intento de explicar las dinámicas, alianzas y la fiabilidad de los partidos políticos de la derecha italiana (unidas ahora en el Gobierno más duradero de la Italia moderna, cuatro años), a Tajani no se le ocurrió una metáfora mejor que comparar a las formaciones políticas con mujeres. Y no se quedó ahí. Sus declaraciones fueron una escalada de despropósitos que han incendiado a la opinión pública.
En su particular lección de "fiabilidad" política, el jefe de la diplomacia italiana soltó perlas que parecen sacadas de otro siglo. Tajani aseguró sin tapujos que "es mejor casarse con mujeres menos llamativas, pero más fiables". Por si la cosificación y el tono paternalista no fueran suficientes, el ministro remató su discurso midiendo la moralidad femenina a través de la ropa, afirmando literalmente que "las chicas más serias llevan la falda más larga". Si tuviera que aconsejar a su hijo con qué mujer comprometerse, entre la "encantadora", que ha tenido varios novios y tal vez sea promiscua, y la "menos llamativa", "más confiable", "más seria" y futura "buena madre", elegiría a esta última, dejó claro.
Luego fue más allá: la mujer adecuada es aquella "que apoya a tu familia, que está ahí, que sabes que siempre tiene respuestas, que está ahí cuando la llamas".
No estamos hablando de un recién llegado a la política ni de un mal orador, porque el sucesor de Silvio Berlusconi en Forza ha sido hasta presidente del Parlamento Europeo. entre 2017 y 2019. Sabe lo que dice.Un perdón que no vale
Como era de esperar, la tormenta mediática y social no tardó en estallar. Ante el aluvión de críticas, Tajani se vio obligado a entonar el mea culpa el pasado 21 de septiembre. Sin embargo, su disculpa tuvo un inconfundible sabor a trámite, a pasar página sin sentirlo.
El ministro se disculpó por haber comparado a los partidos de derecha con mujeres y recurrió al clásico comodín de las disculpas políticas: "Nunca tuve la intención de ofenderlas". Lo de siempre: el error está en quien se ha sentido ofendida. Las histéricas de toda la vida. Por eso, la prensa local entiende que es un perdón tan light que no compensa.
Desde las columnas de opinión, la respuesta ha sido demoledora. Por ejemplo, en el HuffPost Italia, Helene Pacitto publica una dura reflexión sobre el caso, señalando lúcidamente que el verdadero problema no es "la falda de las mujeres", sino "el pensamiento corto de quien pretende medirla". "Estamos en 2026 y seguimos aquí. La bella que no baila. La llamativa que lo sabe todo. La menos llamativa que sabe cómo mantener unida a la familia. Como si la belleza, la sensualidad y el número de relaciones fueran indicadores de fiabilidad moral", lamenta. "Antonio Tajani no es el típico tío algo ebrio que, tras su segunda copa de vino, deja el tenedor y decide explicar a sus sobrinos cómo elegir esposa", recuerda.Luego están las cifras, que "quitan las ganas de bromear": en 2025, 97 mujeres fueron asesinadas en Italia. De ellas, 85 fueron asesinadas en el seno de una familia o en el ámbito sentimental, y 62 por sus parejas o exparejas. En el primer semestre de 2026, se registraron 34 víctimas femeninas de homicidio voluntario o del nuevo delito específico de feminicidio: 26 víctimas de homicidio voluntario y 8 clasificadas dentro del nuevo delito de feminicidio. En el mismo período de 2025, hubo un total de 54 víctimas femeninas.
"No estoy diciendo que una sola frase pueda provocar un feminicidio. Eso sería absurdo. Lo que digo es que la violencia no surge de la nada. Crece dentro de una cultura, y la cultura también se compone de las palabras y los estereotipos que usamos para enseñar a los niños cómo ver a las mujeres", alerta Pacitto.
Pánico en las filas de Forza Italia
Pero el machismo de Tajani no sólo le ha costado un disgusto a nivel de imagen pública, sino que ha abierto grietas dentro de su propia formación política. Según reportan medios italianos como ANSA, ha cundido el pánico en las bases de Forza Italia, especialmente en el sur del país. Los líderes regionales temen una fuerte represalia por parte del electorado femenino.Las encuestas internas y el ambiente en las calles sugieren que las mujeres no van a perdonar fácilmente que el líder de su partido reduzca su valor a la longitud de su ropa o a su nivel de "espectacularidad" para el matrimonio.
Lo que pretendía ser una simple metáfora política ha terminado convirtiéndose en un dolor de cabeza monumental para la coalición conservadora y, sobre todo, en un recordatorio de lo arraigado que sigue estando el sexismo en las altas esferas de la política.