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El Real Madrid muestra su cara y su cruz ante la Fiorentina

El Real Madrid muestra su cara y su cruz ante la Fiorentina

El Real Madrid de José Mourinho firmó tablas (2-2) en el primer test serio de la temporada ante una Fiorentina casi inofensiva durante gran parte del primer tiempo y mucho más combativa tras el descanso. Endrick y Alexis Ciria anotaron los goles para un conjunto blanco que llegó a mandar por 2.-0 y en el que se estrenaron Denzel Dumfries y Carlos Espí, mientras que Roberto Piccoli, casi en los últimos compases de los primeros 45 minutos, y Moise Kean, ya en la segunda parte, rubricaron los goles que le permitieron al conjunto viola rescatar un empate.

Para medirse a la Fiorentina, Mourinho apostó de inicio por una línea de tres centrales, con Trent Alexander-Arnold formando junto con los jóvenes Kevin Folgado y Mario Rivas y con Dumfries y Álvaro Carreras como carrileros de largo recorrido. El once, en este caso, lo completaron Lunin bajo los palos, Fede Valverde, Eduardo Camavinga y otro joven, Alexis Ciria, en la medular, Arda Güler como enganche y Endrick como referencia ofensiva.

El brasileño, de hecho, se encargó de batir por primera vez a David de Gea, poco antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora, tras una perfecta asistencia de Carreras, habilitado a su vez por Güler. Alexis Ciria, a pase de Camavinga, se encargó de marcar el 2-0, su primer tanto con el primer equipo, 12 minutos después del 1-0 ante un rival inoperante en ataque. Una apariencia que Piccoli, con el primer disparo a puerta de los italianos y tras asistencia del ex madridista Álex Jiménez, rompería para poner el 2-1 poco antes del descanso.

En la reanudación, tal vez espoleada por el tanto de Piccoli, la Fiorentina dio una imagen diametralmente opuesta. El conjunto viola se acercó una y otra vez a las inmediaciones del área de Lunin más que dispuesto a poner la igualada. Su insistencia tuvo premio. Kean, tras un medido centro de Nicolò Fagioli, dos futbolistas de refresco a los que dio entrada Fabio Grosso, se encargó de poner el 2-2 ante un Madrid que salió al campo con el pie cambiado.

Mediada la segunda parte, Mourinho aprovechó la pausa de hidratación para provocar un cambio de chip. Y, de paso, propició también el estreno del último fichaje, Carlos Espí. Los blancos ganaron presencia en ataque pero, pese a su esfuerzo final, no lograron romper el empate, por mucho que Espí llegara a tener una clara opción para conseguirlo cuando el partido ya moría.


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