El Supremo de EEUU amplía drásticamente el poder de Trump para despedir a altos funcionarios, pero protege a la Fed
El Tribunal Supremo (TS) de Estados Unidos ha emitido un histórico fallo que otorga al presidente, el republicano Donald Trump, un control significativamente mayor sobre la burocracia federal. En una decisión de gran trascendencia, el máximo tribunal del país dictaminó que el mandatario tiene la facultad de destituir a su discreción a los directivos de las agencias gubernamentales independientes, revocando un precedente legal que databa de hace casi un siglo. Que en la calle la ciudadanía grite "no kings" (reyes no) tiene fundamento.
Sin embargo, pese al enorme logro que este paso supone, la corte también ha establecido una excepción, crucial: la Reserva Federal (Fed). En una votación separada, los magistrados impidieron que el Gobierno MAGA destituyera de forma inmediata a la gobernadora del banco central estadounidense, Lisa Cook, salvaguardando -al menos temporalmente- la independencia de la institución financiera, que es la encargada de fijar los tipos de interés.
Volvamos al éxito del neoyorquino. Con una mayoría conservadora de seis a tres, el Alto Tribunal respaldó la destitución de Rebecca Slaughter, comisionada de afiliación demócrata en la Comisión Federal de Comercio (FTC), a quien Trump despidió argumentando que su continuidad era "incompatible con las prioridades de la Administración".
Al hacerlo, el Supremo echó por tierra el histórico precedente de 1935, conocido como Humphrey's Executor. Dicha jurisprudencia protegía a los altos cargos de los organismos reguladores frente a los vaivenes políticos, estableciendo que solo podían ser cesados por "ineficiencia, negligencia o mala conducta".
En los argumentos de la mayoría, el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, escribió: "Lo que el texto [de la Constitución], la historia y la estructura establecen, lo confirma el precedente del Tribunal: el presidente puede destituir a sus subordinados a su discreción. [...] Quienes ejercen el poder del presidente deben rendirle cuentas a él".
Por el contrario, las tres juezas liberales del mismo tribunal formularon un voto particular en contra de la decisión. Con este dictamen, agencias clave como la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor o la Junta Nacional de Relaciones Laborales quedan ahora expuestas a que sus líderes puedan ser removidos a voluntad por el poder ejecutivo.
La de arena: Cook se queda por ahora
A pesar del enorme avance del poder presidencial sobre el aparato gubernamental, la Reserva Federal logró quedar al margen de esta doctrina. En una ajustada votación de cinco a cuatro, el tribunal permitió que la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, permanezca en su cargo mientras se resuelve un litigio en los tribunales inferiores.
Trump había ordenado el despido de Cook -la primera mujer negra en la junta del banco central- tras acusaciones de un supuesto fraude hipotecario previo a asumir su cargo, señalamientos que ella niega rotundamente y que la oposición califica como un pretexto para intervenir en la política monetaria.
El juez Roberts y el conservador Brett Kavanaugh se alinearon con el bloque liberal. Roberts argumentó que permitir la salida inmediata de Cook "convertiría la protección laboral por causa justificada en poco más que un empleo a voluntad", eliminando cualquier control judicial posterior y poniendo en riesgo la neutralidad del banco central, un aspecto que los mercados de Wall Street observan con extrema atención.
"Aumentando enormemente el poder presidencial"
El fallo fue recibido con entusiasmo por la Casa Blanca. El presidente Trump no tardó en celebrar la resolución a través de su plataforma social, Truth Social, destacando el impacto de la medida. "¡Se han revocado de forma completa e inequívoca 90 años de jurisprudencia, aumentando enormemente el poder presidencial en un momento en que más se necesita!", manifestó.
Esta decisión judicial redefine el equilibrio de poderes en Washington y abre la puerta a una profunda reestructuración de la administración pública estadounidense, dejando en el aire el futuro de la autonomía en decenas de agencias federales reguladoras.
Como recuerda la CNN, "en medio de la tormenta que rodea a Trump, el tribunal está elaborando normas morales modernas sobre cuestiones sociales que podrían cambiar el carácter del país, remodelando aspectos del sistema electoral, y abordando controversias de la guerra cultural inherentes al proyecto político del presidente, como los derechos de las personas transgénero y quién tiene derecho a ser ciudadano".
En parte, esas medidas han llevado a multiplicar las protestas "no kings", masivas manifestaciones convocadas en oposición a la segunda administración trumpista. El lema central del movimiento refleja el rechazo de los manifestantes a lo que consideran una deriva autoritaria y un abuso de poder del poder ejecutivo, afirmando que el país fue fundado para no tener monarcas y que el poder reside en el pueblo.