El Supremo de EE.UU. da otro revés a Trump: tumba su intento de acabar con el derecho a la ciudadanía por nacimiento
El Tribunal Supremo de Estados Unidos consideró este martes ilegal la orden ejecutiva del presidente, Donald Trump, para limitar la ciudadanía de personas nacidas en territorio estadounidense como hijos de padres indocumentados o con visados temporales, un derecho que la corte considera consagrado en la Constitución.
El dictamen reconoce que "los niños nacidos en los Estados Unidos de padres presentes de manera ilegal o temporal están 'sujetos a la jurisdicción'" por lo que "son ciudadanos desde el nacimiento en virtud de la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda".
La decisión fue adoptada por cincos votos a favor y cuatro en contra de los magistrados que componen la corte y mantiene una interpretación de la Constitución que durante más de 150 años considera estadounidense a casi cualquier persona -existen excepciones como los hijos de funcionarios diplomáticos- que nazca dentro de la nación.
El juez Brett Kavanaugh disintió en parte al no compartir la concepción maximalista de la cláusula de ciudadanía al tiempo que no respalda el decreto de Trump que eliminaría de facto la ciudadanía por nacimiento.
Otros tres jueces considerados conservadores disintieron del voto de la mayoría al no reconocer la ciudadanía por nacimiento "totalmente" automática.
Trump había prometido en campaña limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares, una medida que firmó el mismo día en que asumió su segundo mandato el 20 de enero de 2025 y que inauguró un periodo de restrictivas políticas antimigratorias.
La orden, que afectaría a unos 255.000 niños al año, queda anulada con la decisión de hoy del Supremo, que analiza en el fallo qué significa ser ciudadano estadounidense y concluye "que alguien nacido en Estados Unidos y sometido a sus leyes entra en el ámbito de la ciudadanía por nacimiento".
El inquilino de la Casa Blanca acudió el pasado mes de abril a la sesión pública de la Corte Suprema en la que se debatió la legalidad de la orden, la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio presencia argumentos orales ante el alto tribunal.
El mandatario estadounidense ha argumentado que la Décimocuarta Enmienda se ha malinterpretado y ha asegurado que EE.UU. es el único país que otorga el derecho de ciudadanía de manera automática cuando en su suelo, un argumento falso, puesto que una treintena de países en todo el mundo también reconocen ese derecho.
Trump ha asegurado que la Decimocuarta Enmienda, que se aprobó tras la Guerra Civil para corregir el fallo "Dred Scott contra Sanford" de 1857 y garantizar ciudadanía a los antiguos esclavos y sus descendientes, solo pretendía otorgar la ciudadanía "a hijos de esclavos".
Sí respalda que las atletas trans no compitan en equipos femeninos
Pero no todo han sido malas noticias para Trump. El Supremo sí ha avalado prohibir a atletas transgénero participar en equipos femeninos de competiciones escolares y universitarias, al concluir que estas normas no vulneran la Constitución.
En una decisión 6-3, los magistrados decidieron mantener las leyes de Virginia Occidental y de Idaho al considerar que los estados pueden establecer categorías deportivas diferenciadas por género biológico en el ámbito escolar y que estas restricciones son compatibles con el Título IX, la histórica legislación federal que prohíbe la discriminación por razón de género en los programas educativos financiados con fondos públicos.
El alto tribunal resolvió que los estados pueden acotar la participación en equipos femeninos a "mujeres biológicas", es decir, a deportistas cuyo género asignado al nacer es femenino, incluso cuando se trate de personas trans que se identifican como mujeres y reciben terapias hormonales.
El caso se originó por la demanda de dos atletas trans, Becky Pepper-Jackson, estudiante de secundaria de Virginia Occidental, y Lindsay Hecox, alumna de la Universidad de Idaho, quienes sostenían que su exclusión de las competiciones femeninas era inconstitucional y discriminatoria.
El juez conservador Brett Kavanaugh, autor de la opinión mayoritaria, sostuvo que "las diferencias físicas entre hombres y mujeres como fuerza, velocidad y resistencia" justifican la existencia de equipos separados por género biológico. "Todo varón biológico que logra entrar en el equipo ocupa una plaza que correspondería a una atleta", insistió.
La decisión tendrá repercusión en todo Estados Unidos, ya que afecta a la participación de atletas trans en competiciones escolares y universitarias y respalda normas similares aprobadas en otros 25 estados.
El caso se enmarca en la ofensiva impulsada por la Administración del presidente, Donald Trump, contra los derechos de las personas transgénero.
El mandatario celebró este martes la decisión con un mensaje en su red Truth Social: "Gran victoria: La Corte Suprema de los Estados Unidos acaba de fallar en contra de que hombres compitan en deportes femeninos. ¡Vaya! ¡Eso elimina esa situación ridícula de la ecuación!"
Tras regresar al poder en enero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que establece el reconocimiento de únicamente dos géneros, masculino y femenino, y dispone que los documentos oficiales reflejen el género asignado al nacer, una medida que fue recurrida por organizaciones de defensa de los derechos LGTBI.