Flávio Bolsonaro sigue los pasos de Trump tras perder ante Lula: "Es imposible reconocer el resultado de las elecciones"
Flávio Bolsonaro no reconoce su derrota. El candidato ultraderechista ha reaccionado a la victoria de Lula da Silva en las elecciones presidenciales brasileñas anunciando que acudirá a la Justicia para pedir la anulación de la segunda vuelta y cuestionando abiertamente la legitimidad del resultado.
Una reacción que recuerda inevitablemente a la protagonizada por Donald Trump después de perder las elecciones estadounidenses de 2020: derrota en las urnas, negativa a conceder la victoria al adversario y anuncio de una batalla judicial contra el resultado electoral.
"Es imposible reconocer las elecciones en esas condiciones. Voy a pedir la anulación de esas elecciones", ha anunciado Bolsonaro en una breve comparecencia ante los medios después de confirmarse la victoria de Lula.
Con prácticamente el 100% escrutado, el presidente brasileño ha sido reelegido con alrededor del 51,8% de los votos frente al 48,2% de Bolsonaro, una diferencia de más de cuatro millones de sufragios.
El senador, sin embargo, ha centrado su primera intervención tras la derrota en la polémica decisión adoptada durante la jornada electoral por el magistrado Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (STF), que amplió dos horas el horario de votación."Lo que ocurrió hoy no fue algo normal. Fue inaceptable", ha insistido.
La polémica ampliación del horario
La decisión se produjo después de que la campaña de Lula denunciara problemas en el transporte público en municipios gobernados por la oposición que, según el PT, estaban dificultando que algunos ciudadanos llegasen a los colegios electorales.
Zanin ordenó entonces prolongar la votación hasta las 19.00 horas, dos horas más de lo inicialmente previsto.La resolución provocó una considerable confusión porque llegó cuando numerosos colegios ya habían cerrado sus urnas y comenzado a contabilizar sus votos. Algunos electores que acudieron durante el periodo adicional se encontraron con que sus mesas ya habían cerrado.
Bolsonaro considera que esa situación rompió la igualdad entre los votantes.
"Eso nunca había ocurrido en la historia de Brasil. Se produjo una total violación al derecho de igualdad de los brasileños en diferentes ciudades", ha denunciado.Hay, sin embargo, otro elemento relevante en la polémica: la propia campaña de Flávio Bolsonaro también había solicitado durante la jornada una ampliación del horario electoral, aunque su petición se refería a municipios de São Paulo, Paraná y Santa Catarina afectados por problemas de desplazamiento debido a las fuertes lluvias.
El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, ha asegurado tras proclamar el resultado que la decisión de ampliar el horario no provocó "ninguna alteración" en el resultado de las elecciones.
Contra Zanin: "Cambió las reglas del juego"
Bolsonaro ha dirigido buena parte de sus críticas personalmente contra Cristiano Zanin.El senador ha recordado que el magistrado fue abogado de Lula antes de ingresar en el Supremo y le ha acusado de modificar las condiciones electorales a petición de la candidatura del presidente.
Según Bolsonaro, Zanin, con una decisión adoptada a "petición de un socio suyo", "cambió las reglas del juego en medio del juego".
También ha acusado al magistrado de "atropellar" las competencias del Tribunal Superior Electoral, que, según su interpretación, debería haber sido el encargado de pronunciarse sobre la petición presentada por la candidatura de Lula.El candidato derrotado sostiene además que su formación no puede saber cuántos votos habría conseguido en aquellos lugares donde las urnas ya estaban cerradas y no volvieron a abrir durante las dos horas adicionales.
"Es inexplicable que la regla del juego haya sido cambiada nuevamente por los amigos de Lula en el Supremo Tribunal Federal y a petición de un exsocio del magistrado", ha afirmado.
Bolsonaro también ha denunciado que fiscales de su partido fueron retirados de algunos colegios electorales cuando se reanudó la votación. Sus acusaciones sobre supuestas irregularidades en la fiscalización no han sido acreditadas hasta el momento.Una derrota que no reconoce
Flávio Bolsonaro había llegado a la segunda vuelta después de imponerse a Lula en la primera, pero el presidente consiguió remontar durante las tres semanas posteriores y ha terminado aventajándole por más de cuatro millones de votos.
El resultado ya ha sido proclamado por el Tribunal Superior Electoral. Lula asumirá su cuarto mandato el próximo 5 de enero. Bolsonaro, por su parte, ha optado por abrir inmediatamente un nuevo frente en los tribunales.
No ha felicitado al vencedor ni ha reconocido su derrota. En su lugar, ha terminado su primera comparecencia después de las elecciones insistiendo en que todavía hay "mucha cosa que tiene que ser aclarada" antes de aceptar lo sucedido.Y ha cerrado con una frase que deja claro que la batalla política no termina con el recuento: "Yo no voy a desistir de Brasil".