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La España Z cambia de generación, no de identidad: ADN La Masía, el factor Lamine y el cambio de Champions por un Balón de Oro

La España Z cambia de generación, no de identidad: ADN La Masía, el factor Lamine y el cambio de Champions por un Balón de Oro

Hace 16 años que España alzó en Sudáfrica, tras un mal comienzo, la Copa del Mundo con una selección que pasó a la historia por su tiki taka y que, a priori, podría parecer que no guarda demasiadas similitudes con la que peleará el mañana ante Argentina por la segunda estrella. El fútbol y la sociedad española han cambiado en esta década y media que ha acentuado las diferencias entre las dos selecciones, aunque las similitudes aparecen para corroborar que el modelo que triunfó entonces sigue vigente.

Si la España de Vicente Del Bosque llegó a la final sin la losa histórica de profundas decepciones que levantó la Eurocopa de 2008, el primer título en más de 40 años, la de Luis de la Fuente lo hace habiendo logrado otra 12 años después, con un fútbol más vertical que aquel y una generación irreverente.

La sensación es que esta selección encabezada por la Generación Z es más precoz que aquella, pero la media de edad indica que sólo hay un año de diferencia. Si en 2010 los convocados por Del Bosque tenían 27,7 años, los que lucharán por la segunda estrella tienen 26,7. Esa sensación viene provocada por un futbolista: Lamine Yamal. Él es la gran diferencia.

Mientras que hace 16 años no había en la convocatoria ningún futbolista por debajo de los 20 años -los más jóvenes eran Sergio Busquets y Javi Martínez, con 21-, ahora hay dos que apenas han superado la mayoría edad, Pau Cubarsí y Lamine. El de Rocafonda ha adquirido un rol que nadie tenía entonces.

Yamal es la estrella de una España que, sin dejar de ser coral, le tiene como bandera. Es el ídolo que arranca la ovación en todos los estadios y la imagen publicitaria que aparece en cada ciudad, de Times Square a Kansas City, codeándose con iconos como el propio Messi, Mbappé o Vinicius. Ese polo de atracción no lo tenía la España de Del Bosque, pese a lo cual, como campeona continental, figuraba entre las favoritas. En 2026, la selección ha sido, desde el principio, firme candidata en todas las quinielas.

Hace dos años en Alemania nació una España diversa, multiétnica e incluso religiosa, pero con orígenes futbolísticos que la unen a la campeona del mundo. El epicentro es La Masía, la cantera del Barça. En 2010, eran nueve los jugadores que llamó Del Bosque y todos menos Cesc (Arsenal) y Pepe Reina (Villarreal) vestían aún de azulgrana. Hoy son ocho, aunque sólo seis se mantienen a las órdenes de Hansi Flick. El Barça demuestra así que sigue siendo una gran aspiradora de todo el talento nacional, con jugadores captados de todas las canteras del país, con Pedri o Gavi tan estandartes como lo fue Andrés Iniesta.

Sin jugadores del Real Madrid

El Real Madrid ha perdido mucha más presencia. Hace 16 años, Casillas, Sergio Ramos y Xabi Alonso, además de Arbeloa y Albiol, fueron al Mundial como jugadores blancos. En esta ocasión, ninguno había en la convocatoria, aunque ficharon a Cucurella iniciado el torneo. Tampoco su cantera tiene relevancia: Marcos Llorente y Víctor Muñoz pasaron por La Fábrica.

Sigue habiendo jugadores canarios, con Pedri y Yéremy Pino recogiendo el testigo de Silva y Pedro; canteranos de Osasuna, Valencia o Villarreal y más vascos ahora que entonces. Xabi Alonso fue el único en 2010 y ahora están Oyarzabal, Unai Simón y Zubimendi. Andalucía se mantiene en tres: de Ramos, Navas y Marchena, los tres formados en el Sevilla, a Baena, Fabián y Gavi que, curiosamente, son del mismo pueblo. Mientras el jugador del PSG se formó en el Betis, Gavi se marchó con 13 años a Barcelona y Baena a Villarreal.

Las grandes canteras de históricos de Primera siguen predominando. En 2010 sólo Villa fue campeón sin pasar por las categorías inferiores de los grandes nacionales y esta vez pueden serlo Porro, formado en el Rayo Vallecano, o Marc Pubill, que tuvo un efímero paso con los chavales del Espanyol para ir del Manresa como juvenil al Levante. Mención aparte merece el caso de David Raya, que salió muy joven a Blackburn desde el Cornellá,

Lo que hace a la España de hoy más distinta es que quienes saltarán mañana al MetLife de Nueva Jersey tienen menos experiencia en finales. Si entonces hasta ocho futbolistas de los once que alineó Del Bosque en la final habían ganado, al menos una vez, la Liga de Campeones -con el Real Madrid, el Barça y el Liverpool de Rafa Benítez-, de los que pondrá De la Fuente de inicio ante Argentina sólo tres han levantado la Copa de Europa: Rodrigo Hernández y Aymeric Laporte, con el Manchester City y Fabián Ruiz, dos veces consecutivas con el PSG.

Eso sí, en aquella España no había un Balón de Oro, por mucho que se hubiera reclamado, y ahora De la Fuente puede presumir de tener a Rodrigo en 2024 y a Lamine apuntando en los próximos años.


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