Un tribunal británico en Londres ha declarado culpables a dos hombres por una serie de ataques incendiarios dirigidos contra propiedades y un vehículo vinculados al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer. Lo que parecía apenas la rabia de dos jóvenes vándalos contra el mandatario ha terminado revelándose como un ataque con vínculos rusos. Una venganza contra uno de los Gobiernos que más activamente están ayudando a Ucrania en su guerra de invasión con Moscú.
Los acusados, en este caso, fueron identificados como Roman Lavrynovych, un ciudadano ucraniano de 22 años, y Stanislav Carpiuc, un ciudadano rumano de 27 años. El jurado de la capital británica los halló culpables del delito de conspiración para cometer incendios provocados tras un juicio que se extendió durante meses.
Los incidentes ocurrieron durante un periodo de cinco días en mayo del año pasado y tuvieron como objetivo una casa que el premier laborista desocupó al asumir el cargo de primer ministro, en 2024, y donde ahora viven su cuñada y su sobrina; un edificio de apartamentos del cual el mandatario llegó a poseer una participación en los años 90, y un vehículo SUV de la marca Toyota, que anteriormente le pertenecía, justo antes de ser primer ministro.
La información de las dianas no era mala, aunque sí antigua.
Durante el juicio, los fiscales detallaron que Lavrynovych recibió instrucciones en mayo del año pasado por parte de un individuo de habla rusa para ejecutar los ataques. A cambio, se le ofreció un pago aproximado de 4.000 dólares en criptomonedas. Los contactos se realizaron a través de la aplicación de mensajería Telegram mediante una cuenta bajo el alias de "El Money".
La investigación
Aunque las autoridades del Reino Unido señalaron inicialmente que no cuentan con evidencia directa que demuestre que los ataques fueron patrocinados por un Estado hostil -leáse la Rusia de Vladimir Putin-, un reporte difundido el mismo día del veredicto sostiene que los incidentes formaban parte de una campaña de sabotaje y desinformación operada por la inteligencia estatal rusa. Parte de esa guerra híbrida refinada contra los aliados de Kiev.
Por su parte, una investigación paralela de la corporación pública británica BBC afirmó ayer que estos ataques estarían conectados con una red de provocaciones y mentiras vinculada al Estado ruso. Dicha fuente identificó al usuario detrás del alias "El Money" como Evgeny Lyukshin, un diplomático ruso de 23 años presuntamente cercano a las altas esferas de poder en Moscú. La información coincide con la lograda en una investigación paralela por el diario Financial Times.
Este diario expone que Lavrynovych estaba buscando trabajo en Londres y, durante meses, pidió ayuda en ucraniano y en ruso en varios canales de Telegram. Hasta en un centenar de veces, tal era su desesperación. Empezó a conseguir pequeños empleos, como pegar carteles de publicidad por Londres de un supuesto grupo británico de extrema derecha, Direct Action, que animaba a atacar mezquitas y coches de policía. El contrato le vino a través de NoName, un grupo opaco que también alimentó disturbios violentos contra solicitantes de asilo a través de mensajes y vídeos generados con inteligencia artificial en redes sociales, ahonda el Financial. Lavrynovych sostiene que también hizo pintadas racistas pagadas.
Lavrynovych aseguró que su única motivación era ganar dinero para cuidar de su padre y que detestaba a Putin. Según expuso, El Money le empezó a amenazar para que cumpliera las órdenes y creyó que su familia estaba en peligro.
Rusia e Irán han rechazado formalmente las acusaciones de estar involucrados en estos hechos.
Helen Flanagan, jefa de la Policía Antiterrorista de Londres, declaró tras el veredicto que "no hay evidencia que sugiera que ellos [los autores materiales] sabían a quién estaban atacando ni que el objetivo era el primer ministro".
Tras confirmarse el fallo de culpabilidad por parte del tribunal de Londres, está previsto que la lectura de la sentencia para ambos hombres se lleve a cabo el próximo viernes.