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La máquina casi perfecta del PSG atasca a un Barça contestón

La máquina casi perfecta del PSG atasca a un Barça contestón

La física dice que dos fuerzas de la misma intensidad y en direcciones opuestas se anulan entre sí. A pesar de que eso pareció que ocurría durante algunos momentos en el Parque de los Príncipes, el PSG demostró que es una máquina casi perfecta capaz de atorar a un Barça y endosarle la primera derrota. Le costó a los azulgrana demasiados minutos tomarle el pulso a un duelo que enloqueció en los últimos 20. Fue entonces cuando apareció Lamine Yamal y el cuchillo de los franceses, con Hakimi, Vitinha y Fabián empuñándolo. [Narración y estadísticas: 4-2]

El Barça necesitó un tiempo para adueñarse del balón y buscar las grietas de un rival que en un pestañeo genera peligro. Los franceses, encabezados por Doué, agobiaron en la primera parte, forzando a Joan Garcia a ser el sostén de los azulgrana, que tuvieron que vivir sin las genialidades de Lamine.

Les mordían los tobillos y eso hizo sufrir a Pedri, que durmió los dos primeros balones y se los robó Neves. La primera pérdida del canario la convirtió en un zurdazo al poste Kvaratskhelia -la única jugada peligrosa del georgiano, neutralizado por Espart- y la segunda la mandó Doué al cuerpo de Joan Garcia. Aún tuvo que intervenir el guardameta una vez más ante otro tiro de Dembélé. Apenas habían pasado seis minutos y el Barça se arremangó. Fue precisamente Pedri quien pisó área en una cabalgada rompiendo líneas para avisar de que le había sonado el despertador. Pareció que habían encontrado la manera de desacelerar el partido y evitar que fuera un correcalles de locura. No se lo podían permitir con la defensa remendada por las lesiones y Rodrigo, el ancla, en el banquillo. Debían aparecer Lamine, bajo la sombra de Lucas Hernández, y Raphinha. De las botas del brasileño nació la primera ocasión clara, en un saque de falta colgado al segundo palo que peinó Cubarsí para cambiarlo de palo sin que Gordon pudiera empujarlo más allá del cuerpo de Safonov. Antes del cuarto de hora, fue Dani Olmo el que mandó un tiro ajustado al poste.

A esos dos zarpazos intimidatorios, se sumó la lesión de Dembélé que fue sustituido por Ferran en el minuto 19. Aun así, fue el Barça quien se acercó, con Raphinha quebrando a Pacho pero estrellándose, de nuevo, en Safonov. A las ocasiones falladas por los azulgranas respondió Ferran estrellando en Joan Garcia un remate que le sirvió, de cabeza, Neves. Enlazó un segundo fallo el valenciano, cuando su ex compañero le sacó el tiro con un paradón. Hakimi cazó el balón escupido, pero apareció Pedri para evitar el gol, y de nuevo probó Fabián forzando de nuevo al cancerbero a lucirse.

A estos momentos de tensión se sumó la lesión de Dani Olmo, que obligó a Flick a mandar al campo a Fermín antes de tiempo. Antes de que tocara la pelota, el PSG encontró el gol. Lamine Yamal se equivocó con un pase horizontal buscando a Bernal que cazó, quién no, Joao Neves para dejar que Doué se acercara a la frontal y, en un palmo, escondiendo el disparo, armó la pierna para adelantar al PSG. La respuesta la tuvo Fermín cuando Pedri lo dejó mano a mano con Safonov y el ruso se agigantó para repeler su disparo. El onubense aún puso un pase raso que se paseó por el área pequeña sin que Raphinha pudiera pescarlo. No estaba el Barça fino y, antes del descanso, Doué volvió a dar trabajo a Joan Garcia con un disparo cruzado, su novena parada en 45 minutos, y otro centro que ni Ferran ni Hakimi remataron. El PSG encontró en el francés a su jugador diferencial mientras el Barça pedía a gritos que apareciera Lamine.

En la segunda mitad, lo hizo. Los de Flick entraron en el partido con el empate de Xavi Espart. Salió de la defensa para pisar área y batir de un derechazo a Safonov. El partido empezaba de nuevo y el Barça tenía la pelota. Raphinha probó, Gavi se estrelló en el meta ruso y, justo después de que Ferran estampara su disparo en el palo, apareció Lucas Hernández en un córner para poner el 2-1. Enrabietado, Lamine robó, encaró al recién salido Zaïre-Emery y, con un punterazo, igualó de nuevo el duelo.

Pero el PSG siempre tiene recursos que parecen casi infinitos y no tardó ni un minuto en volver a adelantarse con un tanto de Vitinha, marca del portugués, indetectable. La guinda del triunfo parisino la puso Fabián empujando un centro preciso de Hakimi tras quebrar a Cancelo. Todavía el bicampeón de Europa es mucho para este Barça, aunque sea contestón.


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