La queja de Pogacar: "Si tuviera poder, cambiaría el calendario por completo"
El principal rival de Tadej Pogacar tras su golpe en la mesa en el Tourmalet es, sin ninguna duda, el calor. El sopor extremo que provocaba que ni caminar se pudiera al mediodía en la salida de Malemort, en una etapa que, hecho sin precedentes, se recortó más de 30 kilómetros. Al esloveno le preocupa y, a la vez, se siente impotente ante un fenómeno que promete ir a más. Tras la etapa que Mathieu Van der Poel venció en Ussel, el líder del Tour se pronunció con contundencia sobre el único asunto del que se habla en la Grande Boucle.
"En mi opinión, es un tema importante del que hay que debatir. Si yo tuviera el poder de cambiarlo todo, cambiaría el calendario por completo. No correría en julio ni agosto en los lugares más calurosos. Haría un calendario totalmente diferente, pero eso requiere mucha reflexión. No es algo que yo pueda hacer", manifestó, especulando también sobre otro de los escenarios sobre los que se da vueltas, el horario: "Quizás el siguiente paso sea empezar antes en las etapas. Hubo una propuesta de empezar a las 10 (de la mañana), pero para mí, a las 10 es suficiente", admitió, argumentando que entonces, acabarían "con el calor más intenso". "Por ejemplo, hoy llegamos y la meta estaba mucho menos calurosa que al principio de la etapa. Habría que empezar a las ocho o a las nueve, o incluso antes. Y resultaría un poco fastidioso, despertarse a las cinco de la mañana...", añadió, zanjando: "Creo que ya he dicho suficiente".
La etapa, como una clásica, tuvo también su punto de polémica. Van der Poel no entendió por qué el UAE estuvo a punto de arruinar una fuga sin amenazas para la clasificación general con el ritmo que impuso Tim Wellens. Adam Yates admitió incluso que hubo un momento en el que pensaron en ir a por la victoria de etapa con Pogacar, "pero luego vimos que no era la mejor opción".
El líder desveló después todas sus conversaciones con sus compañeros e incluso con Filippo Ganna, del Ineos, durante la persecución camino de Ussel. "No teníamos previsto alcanzar la escapada, pero Wellens se sentía bien. Después de las subidas más duras, los demás equipos vieron que también tenían ambición de ganar. Y me preguntaron si podíamos ayudar un poco con un corredor. Pregunté por la radio y me dijeron que no me esforzara demasiado", contó Pogacar.
No sólo Van der Poel criticó la actitud del UAE, también Pablo Castrillo, que fue parte de la fuga, de los ocho elegidos, se extrañó de la actitud del equipo del líder. "No se entiende. No sabemos por qué nos han dejado solo un minuto y medio. Era una fuga que no tenía ningún peligro para la general. Hemos tenido que apretar muchísimo y al final han llegado por poco", manifestó.