Francia sufre un problema minúsculo y a la vez mayúsculo este verano y bajo una constante amenaza térmica por unas temperaturas sofocantes. En numerosas casas del país se han detectado masas de hormigas, insectos pequeños pero capaces de revolucionar una estancia o todo un domicilio con su sola presencia.
La prensa francesa se hace eco del malestar de muchos afectados, que se multiplican durante este verano de calor extremo. Algunos vecinos hablan de "auténticas autopistas de hormigas". El testimonio llega desde cerca de Dax, aunque se expande por todo el 'Hexágono' al ritmo al que lo hacen estos ejemplares.
Para el público español hablar de hormigas, especialmente en verano, es algo habitual, pero lo que están viviendo zonas y zonas de Francia va más allá. Por extensión y por gravedad, ya que no hablamos de la hormiga 'de siempre', sino de una especie exótica, de color negro más intenso, y con mayor poder destructivo.
Por Lyon, por Toulouse, por otros enclaves las quejas son similares. "Causan muchos daños porque excavan, hacen que se derrumben tejas, terrazas y tabiques...", explica un experto en control de plagas residente en el sur del país.
Otros afectados en Corné (pueblo del oeste galo, cerca de Nantes) admiten problemas porque las hormigas están multiplicándose en los baños, en los cables de las casas o incluso dentro de los coches. La explicación es relativamente sencilla, estos animales buscan refugio térmico, algo de humedad y en la medida de lo posible alimento.
El asunto ha llegado a la Asamblea Nacional, en forma de pregunta de una diputada Anne-Laure Blin, alarmada por la situación que vive Francia este verano a causa de unas hormigas "que han sido capaces de invadir barrios enteros y que causan muchos daños a los habitantes".
Al respecto, la política se interesó por la estrategia del gobierno para afrontar la plaga y para ofrecer apoyo "a las partes interesadas locales ante estas crecientes invasiones". De momento, la prensa nacional se hace eco de diversas probaturas no demasiado exitosas y de un método novedoso para combatirlas, la aplicación de moléculas activas de productos biocidas; esto es, aquellos que se emplean para destruir, neutralizar o controlar plagas y otros organismos peligrosos.