Un nuevo informe publicado por la organización israelí de derechos humanos B'Tselem revela que las fuerzas de seguridad de Israel mataron a 54 niños y adolescentes palestinos en la Cisjordania ocupada durante el año 2025. El documento, titulado "Infancia desprotegida" (Unshielded Childhood), califica este periodo como el más letal para los menores en la región desde la guerra de 1967.
Para ilustrar la escala del incremento, la investigación señala que entre febrero de 2005 y finales de 2021 -un periodo de casi 17 años- las fuerzas israelíes mataron a un total de 194 menores en Cisjordania, lo que representaba un promedio de 13 al año. La cifra registrada en 2025 supone un incremento de más de cuatro veces respecto a ese promedio histórico.
De las 54 víctimas mortales documentadas en 2025, tres eran niños de entre 2 y 9 años; nueve tenían entre 10 y 13 años; 17 se situaban en el rango de los 14 a 15 años; 16 tenían 16 años y nueve contaban con 17 años de edad. Una cifra que, según denuncia la ONG, no es fruto de "errores aislados", sino la consecuencia directa de una política deliberada de gatillo fácil avalada por las altas esferas del Estado y caracterizada por una impunidad absoluta.
La directora ejecutiva de B'Tselem, Yuli Novak, es tajante al señalar la raíz de este sangriento repunte: "La matanza generalizada y sin precedentes de niños y adolescentes palestinos en Cisjordania es el resultado de una política israelí más amplia que permite matar a palestinos prácticamente sin rendir cuentas". Novak recuerda, además, las recientes y polémicas declaraciones del jefe del Comando Central del ejército israelí, el general de división Avi Bluth, quien llegó a jactarse públicamente de que Israel está matando a palestinos en Cisjordania "como no se mataba desde 1967", presentando estas cifras como un "logro".
Para la directora de la ONG, estas palabras no hacen más que confirmar la cruda realidad: "El sistema no sólo respalda a quienes aprietan el gatillo, sino que, de hecho, les otorga una licencia para matar".
Circunstancias de los fallecimientos
La investigación de la ONG destaca que la gran mayoría de los menores no portaban armas de fuego en el momento de recibir los disparos. Según B'Tselem, únicamente dos de los 54 fallecidos estaban armados con armas de fuego. Respecto al resto de los casos, cuatro menores lanzaron artefactos explosivos improvisados y uno asaltó a un agente de policía con un cuchillo.
Otros 13 fueron tiroteados mientras arrojaban piedras contra carreteras o vehículos blindados israelíes, incidentes en los cuales no se reportaron heridos a causa del lanzamiento de piedras. Al menos 21 de los menores fallecidos ni siquiera estaban involucrados en enfrentamientos en el momento de recibir los disparos, encontrándose en ocasiones en el patio de su casa o en la calle.
El informe detalla asimismo los métodos operativos de las fuerzas de seguridad: 11 menores murieron por disparos en emboscadas militares, cuatro durante operaciones de arresto y siete en ataques aéreos (de los cuales cuatro se encontraban en el patio de sus viviendas o en la calle al momento del ataque).
La crueldad del modus operandi se extiende más allá del momento del disparo, ahonda el informe. B'Tselem documenta que en casi una cuarta parte de los casos (13 menores), el Ejército israelí retrasó o bloqueó por completo el acceso de los equipos médicos o de los residentes locales que intentaban prestar primeros auxilios vitales para trasladar a los heridos al hospital.
Además, a día de hoy, las autoridades israelíes siguen reteniendo los cuerpos de 18 de los niños asesinados en 2025, impidiendo a sus familias despedirse de ellos y enterrarlos adecuadamente, lo que genera un dolor importante en sus allegados.
Denuncias de impunidad
En un marco temporal más amplio, la organización documenta que entre el 7 de octubre de 2023 y el 7 de junio de 2026, un total de 235 niños y adolescentes palestinos murieron a manos de las fuerzas de seguridad israelíes en Cisjordania, sumados a otros cinco que fallecieron debido a ataques perpetrados por colonos.
La organización ha criticado firmemente el sistema institucional de Israel, asegurando que las autoridades se abstienen casi por completo de exigir responsabilidades a los perpetradores, lo que, a su juicio, consolida la falta de rendición de cuentas. A pesar de la gravedad y el volumen de estas ejecuciones,no se tiene constancia de una sola acusación formal presentada en el país desde octubre de 2023 en relación con la muerte de palestinos en Cisjordania, incluyendo los casos flagrantes donde las víctimas eran menores.
Ante los incidentes en los que el ejército israelí se ha pronunciado, las fuerzas armadas han argumentado de forma general que sus soldados abrieron fuego contra sospechosos que representaban una amenaza inminente para su seguridad.
El dossier advierte, finalmente, de que el escenario de Cisjordania es indisociable de lo que ocurre en la franja de Gaza, donde más de 21.000 niños palestinos han perdido la vida en la ofensiva de Tel Aviv, desde el 7 de octubre de 2023 y los atentados de Hamás. Para la organización, la inacción de la comunidad internacional ha actuado como una suerte de "luz verde" para que el Gobierno de Benjamin Netanyahu exporte el mismo patrón de violencia letal y desmedida a Cisjordania.
"Mientras Israel siga gozando de una impunidad casi total en el mundo, las vidas de los palestinos, incluidos los niños, seguirán desprotegidas y expuestas", concluye el comunicado de la ONG, que vuelve a exigir el uso de las herramientas del derecho internacional para frenar lo que define como una campaña de destrucción sistemática contra la sociedad palestina.