Bielorrusia fue uno de los principales aliados del Kremlin durante la invasión rusa de Ucrania. Desde su territorio partieron parte de las tropas que cruzaron la frontera en febrero de 2022 y el régimen de Alexander Lukashenko ha mantenido desde entonces un estrecho apoyo a Moscú.
Sin embargo, no todos los bielorrusos comparten esa posición. Mientras algunos se han unido al ejército ucraniano para combatir sobre el terreno, otros han optado por una guerra muy distinta: la del ciberespacio.
Es el caso de los Partisanos Cibernéticos (Cyber Partisans), el mayor grupo de resistencia cibernética de Europa del Este, que ahora anuncia un cambio de estrategia para centrar sus operaciones directamente contra Rusia, según publicó Forbes.
De combatir a Lukashenko a atacar objetivos rusos
El grupo surgió tras las controvertidas elecciones presidenciales de Bielorrusia de 2020, ampliamente denunciadas por la oposición y numerosos gobiernos occidentales por presuntas irregularidades.
Desde entonces, los Partisanos Cibernéticos han protagonizado algunos de los mayores ataques informáticos contra las instituciones del régimen bielorruso.
Entre sus acciones más conocidas figura el sabotaje del sistema ferroviario de Bielorrusia en 2022, una operación destinada a dificultar el transporte de tropas y material militar ruso hacia Ucrania.
También han reivindicado filtraciones de documentos relacionados con el antiguo KGB bielorruso y ataques contra distintas instituciones estatales.
"Nuestro objetivo ahora es Rusia"
La portavoz del grupo, Yulyana Shemetvets, confirmó en una entrevista que la organización está preparando una nueva fase de sus operaciones. "Planeamos anunciar nuestra estrategia próximamente. Por ahora, lo único que puedo decir es que nuestro objetivo es Rusia", afirmó al mismo medio.
Según explica, la organización ha ido aumentando su capacidad técnica durante los últimos años y ahora es capaz de penetrar en sistemas informáticos rusos mucho más protegidos que los que atacaba inicialmente en Bielorrusia.
Además, sostiene que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para ampliar el alcance de sus operaciones. "Planeamos centrarnos en el sabotaje dirigido contra Rusia en el futuro", aseguró.
La inteligencia bielorrusa intenta infiltrarse en el grupo
El crecimiento del colectivo también ha incrementado la presión por parte de los servicios secretos bielorrusos.
Shemetvets reconoce que la amenaza de infiltraciones es permanente y que trabajan constantemente para evitar que agentes del régimen puedan identificar o desmantelar la organización. "Es una amenaza constante a la que nos enfrentamos a diario", señaló.
La resistencia bielorrusa también combate sobre el terreno
La oposición al régimen de Lukashenko no se limita al ámbito digital. Muchos voluntarios bielorrusos forman parte del Regimiento Kastus Kalinouski, una unidad integrada en las fuerzas armadas ucranianas que combate desde hace años contra el ejército ruso.
Su comandante, Pavel Shulmey, resume así los objetivos de estos combatientes: "Luchamos por Ucrania. Pero también entendemos que Bielorrusia nunca será libre mientras Rusia no pierda el control de la región".
El regimiento mantiene contactos con diversos grupos de la oposición bielorrusa, incluidos los Partisanos Cibernéticos, aunque cada organización desarrolla sus propias operaciones de forma independiente.
Cuatro años después del inicio de la guerra en Ucrania, la resistencia bielorrusa ha ampliado así su frente de actuación: además de desafiar al régimen de Lukashenko, prepara ahora una ofensiva directa contra infraestructuras y objetivos vinculados al Kremlin.