Los hijos del Mundial: la selección de Noruega vuelve a juntar a Haaland, Sorloth y Thorstvedt
Cuarto Mundial que disputa Noruega y, sin haber finalizado siquiera la fase de grupos, los vikingos ya han hecho historia. En ese hito, que se aleja de los goles o de los récords deportivos, como no podía ser de otra manera, está Erling Haaland, la estrella indiscutible del combinado nórdico.
Y él no es el primero de su familia en vestir la camiseta de su país en un Mundial. Antes que él, cuando ni siquiera había nacido, ya lo hizo su padre. Alf-Inge Haaland disputó el Mundial de 1994, también en Estados Unidos. Noruega solo había disputado la Copa del Mundo de 1938, la tercera vez que se organizaba este campeonato. Por aquel entonces, hace 32 años, el padre del delantero del Manchester City compartía terreno de juego con dos apellidos que Erling también conoce muy bien: Sørloth y Thorstvedt.
Fue en el debut de la selección de Noruega ante Irak (1-4) y con la entrada de Kristian Thorstvedt cuando los nórdicos se convirtieron en la primera selección en toda la historia de la Copa del Mundo en alinear a tres hijos de anteriores mundialistas sobre el césped. Y no es la única coincidencia. También se logró en el mismo país donde lo hicieron sus padres: Alexander Sørloth, Kristian Thorstvedt y Erling Haaland en Estados Unidos 2026; Goran Sørloth, Erik Thorstvedt y Alf-Inge Haaland en Estados Unidos 1994.
Parece un déjà vu, pero es una realidad que solo el fútbol puede crear. Tras 56 años sin clasificarse para un Mundial, Noruega se plantó en Estados Unidos para disputar su segunda Copa del Mundo. Entre las filas del equipo se encontraban los apellidos Haaland, Sørloth y Thorstvedt. 32 años después, tres dorsales con los mismos nombres se plantan sobre el terreno de juego.
Aquella selección del 94 fue considerada la mejor Noruega de todos los tiempos. Por primera vez en su historia, se clasificaron para dos Mundiales seguidos (1994 y 1998). En el primero terminaron la fase de grupos con cuatro puntos, logrando un empate cuádruple junto a México, República de Irlanda e Italia. Habían vencido a México, perdido contra Italia y empatado con República de Irlanda. A pesar de ello, Noruega quedó eliminada por ser la que menos goles a favor recogía, en un hecho también inédito en la historia de los Mundiales.
Cuatro años después, cuando la competición se disputó en Francia, la selección ratificó su buen momento tras clasificarse para su segundo Mundial consecutivo, por primera y, de momento, única vez en su historia. En aquella Copa del Mundo, los nórdicos derrotaron a la Brasil de Mário Zagallo remontando el partido, siendo esta la vigente campeona, para clasificarse a los octavos de final. Pero entonces se encontrarían con Italia. Aquel temido equipo de Cannavaro, Maldini o Roberto Baggio le arrebató a los vikingos el sueño de seguir avanzando en la competición. Curioso también que, en las tres participaciones de Noruega en el Mundial, Italia fuera el rival que los frenó y eliminó del torneo.
Ahora, la selección nórdica vuelve a encontrar un grupo de jugadores que les devuelve la ilusión mundialista. 28 años después, regresa a una Copa del Mundo con una generación de jugadores que combina talento, carácter y experiencia en la élite del fútbol.
Todavía queda mucha competición por delante, pero los vikingos ya han conseguido un récord histórico que parecía escrito de antemano. Esta vez, los italianos no podrán interponerse en su camino. Falta ver si el presente es capaz de superar al pasado, y qué mejor que hacerlo con tres nombres propios que como símbolo de esta nueva era. El contexto y el talento son distintos, pero el objetivo es el mismo. Noruega debe demostrar que está preparada para competir sin complejos e intentar superar así lo logrado hace tantos años.