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Los primeros petroleros iraníes rompen dos meses de bloqueo: la señal más visible de que la paz empieza a llegar al golfo Pérsico

Los primeros petroleros iraníes rompen dos meses de bloqueo: la señal más visible de que la paz empieza a llegar al golfo Pérsico

La paz todavía no está firmada oficialmente. Los detalles del acuerdo siguen sin hacerse públicos. Y las negociaciones técnicas ni siquiera han comenzado.

Pero en el golfo Pérsico ya ha aparecido una señal que los mercados llevaban semanas esperando.

Dos gigantescos petroleros iraníes cargados con un total de 3,8 millones de barriles de crudo han abandonado aguas de la República Islámica por primera vez en dos meses, rompiendo un bloqueo que había paralizado buena parte de las exportaciones energéticas del país y contribuido a disparar la tensión en los mercados internacionales.

La información ha sido revelada por el portal especializado TankerTrackers, que asegura haber verificado el movimiento mediante sistemas de seguimiento marítimo AIS e imágenes satelitales.

Los buques identificados son el DIONA y el HERO2, dos petroleros de gran capacidad pertenecientes a la Compañía Nacional Iraní de Petroleros (NITC), que lograron abandonar el perímetro del bloqueo naval impuesto alrededor de las costas iraníes.

Se trata de la primera exportación de petróleo iraní desde que las restricciones marítimas comenzaron a estrangular el comercio energético del país.

Casi cuatro millones de barriles vuelven al mercado

La cifra no es menor. Entre ambos barcos transportan aproximadamente 3,8 millones de barriles de petróleo, una cantidad suficiente para abastecer durante varios días el consumo de numerosos países europeos.

Además, TankerTrackers asegura que un tercer petrolero iraní, el STREAM, se aproxima actualmente a las costas del país desde la Zona Económica Exclusiva de Pakistán, donde habría permanecido durante las últimas siete semanas esperando condiciones seguras para operar.

La imagen resulta especialmente simbólica porque durante los últimos meses el petróleo se convirtió en uno de los principales frentes del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

El cierre del estrecho de Ormuz y las restricciones sobre la navegación provocaron una fuerte alteración de los flujos energéticos mundiales. Por ese corredor marítimo circula habitualmente alrededor de una quinta parte del petróleo consumido en el planeta.

Cada movimiento en la zona era seguido con atención por gobiernos, compañías energéticas e inversores de todo el mundo.

La economía se adelanta a la diplomacia

El regreso de los petroleros al mercado se produce apenas unos días antes de que Estados Unidos e Irán firmen oficialmente en Suiza el memorando de entendimiento que debe abrir una nueva fase de negociaciones.

La ceremonia está prevista para este viernes en el complejo de Bürgenstock y servirá para poner en marcha un proceso diplomático destinado a alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días.

Aunque el texto completo todavía no se conoce, una de las prioridades de ambas partes es garantizar la reapertura permanente del estrecho de Ormuz y normalizar el tráfico comercial en la región.

Por ello, muchos analistas consideran que la salida de estos petroleros constituye el primer gesto práctico de distensión entre Washington y Teherán.

Antes incluso de que los documentos sean firmados, la economía parece estar empezando a reaccionar.

Trump promete mantener Ormuz abierto

Desde la cumbre internacional celebrada estos días en la localidad francesa de Évian, el presidente estadounidense, Donald Trump, insistió en que confía en que el calendario acordado con Irán se cumpla sin retrasos.

El mandatario reiteró además que cualquier acuerdo definitivo deberá garantizar dos objetivos fundamentales para Washington: impedir que Irán desarrolle armamento nuclear y asegurar que el estrecho de Ormuz permanezca abierto a la navegación internacional.

Mientras tanto, los petroleros vuelven a moverse. Puede parecer un detalle técnico reservado a especialistas en energía o transporte marítimo, pero en realidad representa algo mucho más importante. Después de meses de ataques, amenazas, bloqueos y tensiones, el petróleo iraní vuelve a navegar.

Y en Oriente Medio, pocas señales son tan reveladoras como esa cuando una guerra empieza realmente a apagarse.

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