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Ouahbi, el desconocido profesor de gimnasia en Bélgica que entrenó a Lukaku o Evenepoel y fue reclutado por Marruecos

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Se habla mucho de los jugadores de la selección de Marruecos que nacieron lejos de las fronteras del país africano [19 de 26], pero en el banquillo también hay otra historia de diáspora y sentimiento de pertenencia. Mohamed Ouahbi, su seleccionador, nació en Bruselas de padres marroquíes, pasó buena parte de su vida dando clases de Educación Física en un colegio, comenzó a entrenar en las categorías inferiores del Anderlecht a los 27 años y casi dos décadas después, en 2022, la Federación de Marruecos le reclutó para hacerse cargo del equipo sub'20. Ganó el Mundial de la categoría y en marzo de este año fue anunciado como nuevo técnico de la absoluta tras la salida de Walid Regragui. Hoy, ante Francia, intentará llevar al país de su sangre a unas nuevas semifinales de un Mundial.

Coach Momo, como le conocen en el vestuario marroquí, no era un hombre destinado a llegar a la élite del fútbol mundial. No había sido futbolista profesional, no tenía contactos y durante años estuvo entrenando en equipos amateur que compaginaba con sus labores de enseñanza en la École du Canal de Bruselas, donde daba clases a niños de entre seis y 12 años.

Nada de focos o de grandes ligas. Pero a través de un amigo, en 2003, con 27 primaveras, se incorporó a la cantera del Anderlecht, donde comenzó a entrenar en la categoría benjamín.

Por los ojos y los consejos de Ouahbi pasaron futbolistas que ahora son estrellas del fútbol europeo y de la selección de Bélgica, como Romelu Lukaku, Youri Tielemans, Jeremy Doki o Dodi Lukebakio. Incluso coincidió con un niño que terminó escogiendo otro deporte, en este caso de dos ruedas: Remco Evenepoel. El ciclista compaginó el balón y la bicicleta durante años y también fue uno de los alumnos de Coach Momo.

En el Anderlecht fue ascendiendo en los banquillos de las diferentes categorías durante 17 años hasta llegar a ser asistente del primer equipo. En dicha cantera conoció a Yannick Ferreira, otro entrenador belga, de ascendencia española, que en 2021 fichó por el Al-Fateh de Arabia Saudí y se llevó con él a Ouahbi.

La llamada de Marruecos

Esa presencia internacional y sus años en el Anderlecht llamaron la atención de la Federación marroquí, que en esa constante búsqueda de talento nacional por todo el viejo continente le reclutó en 2022 para el equipo sub'20.

Su nombre era desconocido en el país, pero Fouzi Lekjaa, presidente federativo, le dio los mandos de los jóvenes talentos y no defraudó. El año pasado, Marruecos ganó la final del Mundial sub'20 a Argentina tras derrotar por el camino a Francia.

Ese triunfo histórico inició el runrún sobre su nombre hacia la absoluta, y cuando se confirmó el adiós de Regragui después de la Copa África, la Federación de Marruecos le eligió para entrenar al equipo en el Mundial.

La absoluta

Parecía una apuesta arriesgada por la poca experiencia del técnico en equipos del máximo nivel, pero estos cuartos de final son la constatación de que la decisión ha funcionado. En unas circunstancias similares a las de Luis de la Fuente en España, Mohamed Ouahbi, que fue uno de los que trabajó en la extensa base de datos marroquí para atraer talento, ha impulsado todavía más la evolución de las jóvenes promesas del país.

Los más jóvenes, Gessime Yassine, habían crecido con él en la sub'20, y a otros los conocía porque había trabajado en su búsqueda y posterior convencimiento. Él también es europeo y ha sabido manejar las necesidades y problemas del grupo, consciente del conflicto interno que puede generar tener que elegir entre dos país y dos culturas llegado el momento. Su Marruecos es joven, el tercer equipo con la media de edad más baja del campeonato (26,4), y mezcla el atrevimiento con la solidez defensiva.

Su obsesión, como la del Rey Mohamed VI, es transformar la mentalidad de la selección y creer de verdad que pueden terminar conquistando un Mundial. «Marruecos ha entrado en una nueva era, una era en la que debemos creer en nuestra capacidad para convertirnos en campeones del mundo», aseguró tras vencer a Haití en la fase de grupos. «Tenemos que aspirar al título porque tenemos todos los ingredientes», insistió.

El trabajo de la federación marroquí en cuanto a infraestructuras y captación de talento en la diáspora se representa en Ouahbi, marroquí europeo, profesor y entrenador, producto de la cantera belga y a la vez enamorado de su orígenes futbolísticos desde el Mundial de 1986, cuando los Leones del Atlas llegaron a octavos de final y él era un niño en las calles de Bruselas.