Miles de manifestantes exigieron este viernes (22.05.2026) en la capital política de Bolivia la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, en una convulsa jornada de protestas marcada por enfrentamientos con policías antimotines y nuevas convocatorias del gobierno a dialogar.
Paz, con apenas seis meses en el poder, está arrinconado por una ola de protestas pese a sus anuncios de que escuchará a los sectores sociales, que reclaman una salida a la peor crisis económica del país andino en cuarenta años.
Ataviados con cascos o ponchos, campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros bajaron de El Alto hacia -de alta población indígena- a la ciudad vecina de La Paz, entre gritos y el ruido de petardos, constataron periodistas de la AFP.
En una densa humareda de gases lacrimógenos, los manifestantes avanzaron por el centro de La Paz, pero fueron repelidos por los efectivos antimotines, a quienes lanzaron piedras y palos.
Tres semanas de bloqueos
"¡Que renuncie, carajo!", gritó la muchedumbre que paralizó las calles de La Paz, sede de gobierno, aislada desde hace tres semanas por bloqueos de carreteras que han provocado escasez de alimentos, combustibles y medicinas.
Muchos de los manifestantes ondeaban banderas indígenas y algunos hicieron explotar cartuchos de dinamita de bajo poder usados en minería.
La mayoría de los negocios cerraron y los vendedores ambulantes recogieron su mercadería por temor a saqueos. Un grupo de vecinos de El Alto bloqueó temporalmente los accesos al aeropuerto, el principal del occidente del país.
Gobierno anuncia operación "humanitaria"
El Gobierno de Bolivia anunció este viernes (22.05.2026) una nueva operación "humanitaria" para levantar los bloqueos en la principal carretera del occidente del país e invitó a dialogar a la federación de campesinos del departamento de La Paz que realiza la medida de presión desde hace 17 días.
Los anuncios fueron informados en una rueda de prensa conjunta del portavoz presidencial, José Luis Gálvez, y los ministros de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo; de Exteriores, Fernando Aramayo, y de Desarrollo Productivo, Rural y Aguas, Óscar Mario Justiniano.
Oviedo explicó que la operación, prevista para este sábado, se llamará 'Corredor humanitario de las banderas blancas' y buscará "despejar" la carretera que une a La Paz con la región andina de Oruro y conecta hacia el centro y oriente del país.
"El objetivo de este operativo es permitir que a El Alto y La Paz lleguen alimentos, oxígeno, medicamentos y todo lo que requieren las poblaciones de estas ciudades", las más afectadas por los bloqueos de carreteras, indicó.
La operación será realizada por la Policía y apoyada "logísticamente" por las Fuerzas Armadas y la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) con maquinaria pesada para retirar el material empleado por los manifestantes para el corte de vías, señaló.
Marcha contra bloqueos
Cuando la calma volvió a La Paz, por la tarde, una marcha de cientos de personas recorrió la principal avenida del centro para manifestarse en contra de los bloqueos, observó la AFP.
El gobierno asegura que manifestantes buscan alterar el orden democrático y acusa al exmandatario Morales, prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de orquestar las protestas.
Los bloqueos de carreteras son comunes en Bolivia. Se expanden rápidamente y asfixian a las zonas urbanas con desabastecimiento.
Con el colapso del socialismo en las presidenciales de 2025, en las que el líder indígena Morales estuvo impedido de postularse, Paz recogió la mayoría de los votos de los sectores rurales y populares.
Los manifestantes dicen sentirse defraudados y sin representación. En un parlamento de 130 diputados, la izquierda apenas tiene 10 representantes.
jc (afp, efe, El Día)