El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha relacionado este miércoles las acusaciones de Alemania contra Moscú por un ataque con dron en Leipzig con la pérdida de popularidad del Gobierno alemán y, especialmente, del canciller Friedrich Merz.
"El canciller se encuentra en una posición difícil a nivel político. No goza de la confianza de sus ciudadanos. Y está claro por qué: porque no defiende los intereses nacionales", ha asegurado Putin al término de su participación en una cumbre celebrada en Kirguistán.
El mandatario ruso ha aprovechado el enfrentamiento diplomático para cargar contra la política económica alemana. Según su versión, los errores cometidos por Berlín son "evidentes" y están teniendo consecuencias directas sobre la población.
"Las empresas cierran, la gente pierde sus empleos y el nivel de vida cae. No está claro por qué se hace todo esto. Solo lo pueden explicar con la necesidad de contrarrestar a una Rusia agresiva", ha afirmado.
Putin sostiene que las autoridades alemanas estarían utilizando de esta manera la amenaza rusa como argumento ante sus dificultades internas. También ha vinculado las acusaciones con las próximas citas electorales, entre ellas las previstas en Sajonia, y se ha preguntado por "el futuro político de la élite gobernante de Alemania".
Alemania responsabiliza a Rusia del ataque de Leipzig
Las declaraciones llegan después de que el Gobierno alemán haya responsabilizado oficialmente a Moscú del ataque híbrido registrado el pasado 4 de agosto en Leipzig.
"El Gobierno federal llega a la conclusión de que Rusia es responsable del ataque híbrido perpetrado en Leipzig", ha afirmado el ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, durante una rueda de prensa junto al titular de Exteriores, Johann Wadephul.
Putin ha negado que existan pruebas que demuestren la implicación rusa y ha acusado a Alemania de haber "plantado unas pruebas" para responsabilizar a Moscú. El presidente ruso ha recordado además las acusaciones que recibió su país por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream como otro ejemplo de lo que considera una estrategia alemana contra el Kremlin.
La respuesta de Berlín no se ha limitado a las acusaciones. Wadephul ha anunciado el cierre del consulado ruso en Bonn, en el oeste del país, y la cancelación del contrato del centro cultural ruso Casa Rusa, situado en Berlín.
Moscú, por su parte, ya ha advertido de que responderá a "todas las decisiones antirrusas" adoptadas por Alemania. Las autoridades rusas acusan al Gobierno germano de estar completamente implicado en los ataques que califican de "terroristas" realizados por Ucrania contra territorio ruso.