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Robbie Williams se corona con un espectáculo total de grandes éxitos suyos y prestados

· Culture

Robbie Williams canta, baila, se ríe de sí mismo, hace bromas, charla largo y tendido con el público, le dedica una canción a Carmen, una morenaza situada en la primera fila, se pone chulo, macarrilla, tierno, juguetón... El cantante y compositor británico que descendió a los infiernos y subió al olimpo del pop ha dejado ver las múltiples caras del que "solo" fue el "bailarín gordo de Take That", como él mismo ha recordado, evocando el puyazo que le lanzó hace ya más de dos décadas Noel Gallagher, de Oasis. Todo ese cóctel explosivo se ha visto en el concierto que el artista se ha marcado este martes en el Icónica Santalucía Sevilla Fest en la Plaza de España.

Durante unas dos horas y con un imponente sonido, el cantante de 52 años ha desplegado un espectáculo total con seis bailarinas y dos coristas en el que ha interpretado sus grandes éxitos y otros prestados de Sinatra, Queen, AC/DC, Village People, The Weather Girls... También, por supuesto, algunos temas de su nuevo álbum Britpop en el marco de su gira Long 90's Tour.

El concierto ha arrancado con LMEY -Let me entertain you (déjame entretenerte)-, un anuncio de todo lo que iba a venir después. El tema forma parte del álbum debut en solitario de Robbie Williams, titulado Life Thru a Lens, publicado en 1997, justo dos años después de su traumática salida de la boy band Take That, que en esos años estaba en la cumbre de un éxito masivo y mundial.

Le han seguido Rocket y Rock DJ, temas que el público y el artista han bailado con ganas. En el escenario se han visto carteles en inglés con estos mensajes: "¡Sevilla da la bienvenida a una leyenda del britpop!" y "¿Es Robbie el artista más grande?". Luego, el cantante los ha arrancado y los ha roto, riéndose de las etiquetas grandilocuentes. Sobre el escenario también ha sacado su lado "narcisista" y su ego, al comparar su película Better man sobre su vida, sus excesos con las drogas y su carrera meteórica con El Padrino II. Risas cachondas.

Después, ha dedicado Love my life a sus hijos y a los de su público, mostrando su lado más tierno. En el escenario, de hecho, se han visto fotos de su familia y ha contado, entre sorprendido y orgulloso, que tiene "¡cuatro hijos de la misma mujer!", algo impensable en su época loca de los 90.

También han sonado Pretty face, Something beautiful, Millennium, Come undone, Kids, She's The One y Feel. Entre los momentos cumbre del concierto, My way y New York, New York, las canciones que popularizó Frank Sinatra. En la película Better man, Robbie Williams de niño interpretaba My way, mientras su padre lo animaba a hacer algo grande con su vida para no terminar como un "donnadie". En el concierto en Sevilla también se ha acordado de su padre.

Para acabar, la épica Angels, una de las canciones más conocidas del artista que, curiosamente, también interpretó Robbie Williams la noche anterior al concierto en la Plaza de España. Fue en una calle del centro hispalense y con un músico callejero, rodeado de fan, casi todos guiris. El vídeo está rulando a máxima intensidad por las redes sociales.

Tras Angels, muchos de los asistentes al concierto han gritado "otra, otra", pero el show total ha llegado a su fin. Robbie Williams, uno de los artistas más premiados del mundo, con seis de los cien álbumes más vendidos de la historia del Reino Unido y 90 millones de discos vendidos en todo el mundo, pone rumbo a Luxemburgo, pero el 10 de julio volverá a España para actuar en el Festival BBK Live de Bilbao.

Lenny Kravitz

Robbie Williams se va, pero el Icónica Santalucía Sevilla Fest sigue en ebullición. Este miércoles se subirá al escenario Lenny Kravitz y le seguirán el 6 de julio, Marilyn Manson; el 7 de julio, Moby; el 9 de julio, Marroon 5; y Sting el 18 de julio, entre otros artistas internacionales. El festival ha alcanzado el ecuador de su edición con 345.000 asistentes ya confirmados. Con 16 conciertos ya celebrados y otros 15 aún por delante, el ciclo musical que cumple su sexta edición ha consolidado su mejor ritmo de venta y ha reforzado su arraigo entre el público sevillano, que representa el 74,11% de los asistentes.