Cultura

Todas las claves de la reapertura del Teatro Lope de Vega en Sevilla: un telón de nueve toneladas y el hallazgo de los colores originales que han aflorado con la obra

Todas las claves de la reapertura del Teatro Lope de Vega en Sevilla: un telón de nueve toneladas y el hallazgo de los colores originales que han aflorado con la obra

Cuadrillas de entre cincuenta y setenta operarios recorren estos días las entrañas del histórico Teatro Lope de Vega de Sevilla. La obra de reforma avanza conforme a los plazos fijados para que todo esté listo el próximo 12 de septiembre, cuando el pianista Dorantes estrenará su obra Fractal Arcano en el marco de la Bienal de Flamenco. Se pondrá fin, así, a los tres años que va a permanecer clausurado el gran templo de las artes de la capital hispalense, de estilo neobarroco, inaugurado durante la Exposición Iberoamerica de 1929.

Con la reapertura, vuelve un "teatro con personalidad propia" y de carácter "público", que no lo fiaba todo a la "taquilla, sino que ofrecía una programación continuada y de calidad", resume el periodista Jesús Vigorra, uno de los mayores expertos en artes escénicas y, posiblemente, una de las personas que más obras ha contemplado en el Lope de Vega. Por su escenario han pasado todos los grandes del teatro del panorama nacional e internacional, incluido Peter Brook, uno de los directores más influyentes del mundo, que incluso amagó, cuando estuvo en Sevilla en 1990, con montar La verbena de la Paloma. Aquello no salió, pero su paso por la capital hispalense fue épico, como recuerda Vigorra.

Durante la Expo'92, el aluvión de estrellas y de obras de prestigio internacional fue constante. Y después, también: Els Joglars, la compañía de Távora, La Cubana, Echanove, El Centro Dramático Nacional y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, que durante unos años no estrenaba sus obras en Madrid, donde tiene su sede, sino en Sevilla, detalla la escritora y periodista Eva Díaz Pérez.

Inspección de Trabajo

El cierre del Lope de Vega se produjo en septiembre de 2023, tras un demoledor informe de la inspección de Trabajo que concluía que era un "espacio inseguro". Eso obligó al Ayuntamiento de Sevilla, en el que acababa de desembarcar el equipo de gobierno liderado por el alcalde José Luis Sanz (PP), a desarrollar obras de reforma que garantizaran la seguridad de los trabajadores, las compañías y el público. Desde entonces, los trabajos han ido avanzando a través de un complejo proceso administrativo, en el que ha habido retrasos, licitaciones impugnadas y concursos desiertos.

Pero todo eso va a quedar atrás. "Todo está planificado y va conforme a los plazos", explica a EL MUNDO Miguel Macías, director de Infraestructuras y Equipamientos Culturales del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) del Ayuntamiento, que lleva a pie de obra en el teatro desde que comenzaron los trabajos. No obstante, también admite que se trata de una "obra viva, en la que los imprevistos pueden surgir", como así ha ocurrido en estos últimos tres años, en los que se han tenido que enfrentar a problemas estructurales del edificio, humedades... En cualquier caso, no parece que, ahora, en la fase final del proyecto, vayan a encontrarse con más sorpresas de última hora.

Estucos y colores originales

No todo han sido disgustos en la obra. Entre los hallazgos que más han entusiasmado a técnicos y políticos están los antiguos estucos y colores originales del edificio que han aparecido, hace muy pocos días, bajo las capas de pintura que se han ido acumulando con el paso de los años. "Estamos impulsando un plan de trabajo que nos permita recuperar el aspecto original que tenía el Lope de Vega en el interior del teatro, tanto en las zonas de acceso, como en los pasillos", explica Angie Moreno, teniente de alcalde y delegada de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla. De momento, respetarán los colores de la pintura original y, más adelante, intentarán recuperar los estucos que permanecían sepultados para que "de verdad luzca como lo que fue" cuando fue inaugurado hace 97 años.

Otro hito de la reforma ha sido el gran telón del escenario. El antiguo era de 1987 y no cumplía con la normativa contra incendios. Al desmantelarlo, los técnicos han tenido que recalcular el peso que puede soportar la estructura que lo sostiene. Todos estos trabajos se han hecho a través del "contrato mixto de redacción de proyecto y ejecución de obras de telón cortafuegos", que ha costado 343.600,35 euros. El nuevo telón pesa entre seis y nueve toneladas. La parte escénica puede soportar hasta 12 toneladas de peso.

Está previsto que el 2 de julio se baje la espectacular lámpara monumental que preside el patio de butacas. Hace años fue sometida a una exhaustiva rehabilitación por equipos expertos, pero también hay que bajarla una vez al año para limpiarla, apretarle las piezas y cambiarle las luminarias. Este año se va a bajar dos veces. A los trabajos de mantenimiento se unen inspecciones más detalladas para comprobar que sus tres toneladas de peso no provocan ningún daño estructural al descender, que el motor y el cableado están en perfecto estado y que la bóveda también está en óptimas condiciones, expone Macías.

Sólo el mantenimiento anual de la lámpara monumental, que mide seis metros de largo y cuatro metros de ancho, cuesta 18.029 euros. A eso se suman el suministro e instalación del montacargas del escenario, por importe de 223.848,14 euros; la grada paraíso, por valor de 95.000 euros; la sustitución de los proyectores bifocales, que ha costado 56.415,28 euros; el material de sonido: 202.847 euros; las obras de sustitución de la carpintería exterior 598.738,42 euros; o la restauración y reparación de las sillas de palcos y las butacas: 231.674,84 euros. En total, dentro del teatro, la factura de las obras se eleva a 3.192.059,28 euros.

Auditorio al aire libre

El proyecto de reforma también incluye trabajos en los exteriores del Lope de Vega por valor de 6.344.565 euros. En total, 9,5 millones de euros. Las obras en los exteriores se adjudicarán en breve, según fuentes del área de Urbanismo del consistorio. Está previsto que se prolonguen durante 13 meses y se actúe sobre una superficie de más de 68.400 metros cuadrados, con la creación de un auditorio al aire libre y la plantación de 126 árboles.

Sobre las críticas del sector por la clausura de un teatro emblemático durante tres años, la teniente de alcalde puntualiza que durante todo el proceso han actuado de forma "rigurosa". "Es verdad que hubo concursos que se quedaron desiertos y empresas que se han presentado y no eran solventes, por lo que hemos tenido que cambiarlas". Pero eso ya forma parte del pasado. Los esfuerzos se concentran ahora en el gran día de la reapertura con la Bienal de Flamenco. A Dorantes le seguirán los cantaores Arcángel, Mayte Martín y Aurora Vargas, la bailaora Juana Amaya y el guitarrista Rafael Riqueni, entre otros.


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