Con los ataques de hoy, el número de barcos de la llamada "flota fantasma" que Rusia utiliza para burlar las sanciones internacionales atacados alcanza los "116 barcos en 9 días", según el comandante Robert Brovdi, a cargo de las fuerzas de drones del Ejército ucraniano.
"Mucha gente no entiende qué pasa con esta batalla naval. De dónde vienen estos barcos petroleros, cuál es su misión y por qué los 'pájaros' (drones) de las fuerzas de drones los tocan y no los hunden, convirtiéndolos en fantasmas que flotan a la deriva en el mar", dijo Brovdi.
El comandante ucraniano explicó que los barcos que están siendo alcanzados en esta campaña en el mar interior de Azov ―delimitado del mar que lo envuelve, el mar Negro, por la península ocupada de Crimea― son de tamaño pequeño y mediano, y son los que utiliza Rusia para llevar el crudo que exporta hacia los petroleros más grandes que no pueden entrar a los puertos del mar de Azov precisamente por su tamaño.
Ucrania busca degradar las capacidades rusas
El militar ucraniano dijo que se necesitan entre 12 y 15 de esos pequeños petroleros que ahora ataca Ucrania en el mar de Azov para llenar un petrolero grande de los que reciben el trasbordo de petróleo en el mar Negro.
Además de degradar las capacidades rusas para hacer estos transbordos de crudo para las exportaciones que tienen lugar en el mar Negro, agregó Brovdi, estos ataques dejan también al enemigo sin petroleros para hacer llegar combustible por mar a Crimea, que ya sufre un grave déficit de este bien estratégico por anteriores ataques ucranianos a la logística y las infraestructuras energéticas rusas.
Según Brovdi, Rusia se ve obligada por estos ataques a petroleros a incrementar los transportes de combustible por vía férrea y carretera, que también están expuestos a los ataques con drones ucranianos.
Rusia atacó un barco civil, según Ucrania
Ucrania ha intensificado de forma sustancial en los últimos tres meses los ataques con drones de corta y media distancia, y ataca cada noche decenas de objetivos militares y estratégicos rusos tanto en Crimea como en las zonas ocupadas del sur de la Ucrania continental.
Según fuentes ucranianas, las fuerzas rusas, por su parte, atacaron un barco civil cerca del puerto de Odesa, en el Mar Negro. El portavoz de la Armada ucraniana, Dmytro Pletenchuk, declaró a Reuters que no hubo heridos.
Golpe a refinerías rusas en los Urales y el mar Negro
Los ataques ucranianos de la pasada noche alcanzaron además una refinería de petróleo en Krasnodar (mar Negro) y otra en Bashkiria (Urales), donde se encuentra una de las mayores instalaciones de la empresa estatal Gazprom, según las autoridades ucranianas.
Aunque las autoridades regionales aseguraron que el ataque fue interceptado, el gobernador de Bashkiria, Radiy Jabírov, confesó que "se observan varios focos de humo causados por la caída de escombros de drones derribados", si bien no hay víctimas, explicó en redes sociales.
Otro ataque en la región sureña de Krasnodar también provocó un incendio en la refinería de petróleo de Afipski, a 180 kilómetros del estrecho de Kerch, comunicaron las autoridades regionales.
Además, debido a los ataques nocturnos, parte de la ciudad de Sebastópol, en la ocupada península de Crimea, se quedó nuevamente sin electricidad, comunicó el gobernador Mijaíl Razvozháyev. Según el representante del Ministerio de Exteriores, Rodión Miróshnik, los cortes de luz en Crimea afectaron a 1,4 millones de personas.
El funcionario cuantificó en 40 personas el número total de fallecidos en una semana debido a los ataques ucranianos, que también dejaron unos 300 heridos.
Kiev contra la infraesztructura petrolera de Moscú
El Ministerio de Defensa ruso informó esta mañana que las defensas aéreas abatieron 288 drones ucranianos en las regiones de Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Kaluga, Kursk, Lípetsk, Oriol, Rostov, Riazán, Sarátov, Tula, la región de Moscú, Bashkiria y Krasnodar.
Además, interceptaron aparatos aéreos no tripulados en la península de Crimea y sobrevolando el mar de Azov y el mar Negro.
Kiev sigue de este modo golpeando infraestructura petrolera en Rusia, donde ha provocado una grave crisis por desabastecimiento de combustible que comienza a reflejarse en todo tipo de sectores, incluido en el incremento de precios de productos.
rml (efe, reuters)