Un paseo por la cuna de Pelé en Nueva York 50 años después: "Pelé se asustó, tenía las manos manchadas de verde porque habían pintado la tierra"
Durante estos meses, el cruce entre Shea Road y Meridian Road, en pleno Queens, el distrito más grande de Nueva York, recibe el nombre de Pelé. Un detalle del ayuntamiento de la ciudad por el Mundial de fútbol y un recuerdo al hombre que hace medio siglo impulsó el 'soccer' en todo Estados Unidos. El 15 de junio de 1975, Edson Arantes do Nascimento debutó con el New York Cosmos en el Downing Stadium, cuyos terrenos hoy, reconstruidos para dar forma al nuevo Icahn Stadium, siguen desprendiendo olor a fútbol.
"Aquí seguimos guardando el logo gigante del Cosmos que estaba en lo alto de la zona de prensa del antiguo estadio", enseña a este periódico Louis Vazquez, director del Icahn Stadium, unos minutos después de entrar por la puerta principal. El terreno está situado en la isla de Randall, al norte de Nueva York, entre el río Harlem y el East River. En el pasillo inicial, a la izquierda, gobierna un cuadro del debut de Pelé. Camiseta blanca impoluta y miles de personas en las gradas. 21.278 se dieron cita aquel día, con 300 periodistas llegados de 13 países diferentes. "Esta foto es la más icónica de la historia del fútbol aquí en Nueva York", añade.
El Downing Stadium estaba situado a unos metros de donde hoy se ha construido el Icahn Stadium, que tiene solo 5.000 butacas. En su momento, el campo que vio aterrizar a Pelé era uno de los más grandes de la ciudad, por detrás del Yankee Stadium y el Shea Stadium, propiedad de los Yankees y los Mets de la liga de béisbol. Despertaba interés, aunque tenía algunos problemas que con la llegada del astro brasileño y la consiguiente presión mediática debieron solucionarse en el momento.
"se quitó las botas y se asustó"
"El terreno de juego tenía muchísimas zonas de tierra y con la atención global que recibió su debut, dos empleados de la CBS, la televisión que iba a retransmitir el partido, usaron pintura verde sobre el barro marrón. En el descanso, Pelé, nervioso, se quitó las botas y las medias y se asustó porque tenía las manos manchadas de verde, pero Julio Mazzei, miembro del personal del Cosmos, le tranquilizó diciéndole que era pintura verde del suelo", relata Vazquez.
Pelé se había retirado del fútbol el 2 de octubre de 1974 tras jugar por última vez con el Santos, pero decidió volver para solucionar sus graves problemas económicos causados por malas inversiones. "Recuerdo cuando el contable entró en casa, sudaba muchísimo, estaba pálido", contó en su biografía. El brasileño decidió rechazar las ofertas de Europa, algunas de clubes como el Real Madrid y la Juventus, y aceptó el acuerdo que llevaba años proponiéndole Clive Toye, socio del Cosmos: casi tres millones de dólares al año, uno de los mayores en el mundo del deporte en esa época.
"Su llegada le dio glamour al fútbol. La North American Soccer League se convirtió en un fenómeno cultural, atrayendo a celebridades como Muhammad Ali, Andy Warhol o Mick Jagger", explica a este periódico Brian D. Bunk, profesor de Historia de la Universidad de Massachusetts y autor de From Football to Soccer (University of Illinois Press, 2021).
Pelé tenía 34 años, llevaba ocho meses sin jugar y aun así fue, con diferencia, el mejor futbolista de aquel domingo y de la liga durante los años que estuvo. "El Gran Pelé", rezaba el cartel del partido. "Ha cautivado al resto del mundo y ahora cautivará a los Estados Unidos. Son los aficionados con más suerte de su generación porque podrán ver jugar a Pelé", se añadía, al lado de una imagen del brasileño celebrando un gol.
Ese encuentro terminó 2-2 y Pelé ganaría el título en 1977, mudado ya el Cosmos al Giants Stadium, recién construido en los terrenos del actual Metlife Stadium y más grande, antes de retirarse definitivamente.
"Ha sido duro jugar con él al principio, pero luego nos acostumbramos a sus pases y movimientos", aseguró al acabar el duelo contra el Tornado Mark Liveric, uno de sus compañeros, en unas declaraciones que se recogieron al día siguiente en el New York Times. El artículo, titulado "21.278 personas van a ver a Pelé y el Cosmos empata", asegura en esa crónica que "el millonario brasileño" iba a jugar sólo la primera parte, pero que "le motivó el partido" para seguir en la segunda. "Le hicieron falta muchísimas veces, pero no pareció importarle demasiado", añade el texto. Marcó el primer gol a pase del israelí Mordecai Spiegler. "No he visto el balón", señaló después el portero rival, Ken Cooper. Pelé, además, asistió a Spiegler para otro gol y dejó un pase de tacón a su compañero Liveric que "fue lo mejor del partido", según el Times.
"Seremos un gran equipo", aseguró el brasileño. Y lo fueron. Las entradas para aquel 15 de junio costaban dos dólares para los menores de edad, cuatro para los adultos y seis para aquellos que tenían asiento reservado, pero los precios se multiplicaron en los siguientes meses.
El resto de estrellas
Pelé elevó el nivel de la liga, que más tarde recibiría a Franz Beckenbauer (Cosmos), Bobby Moore (San Antonio Thunder y Seattle Sounders) o Johan Cruyff (Los Angeles Aztecs y Washington Diplomats). "La evolución de jugadores como Landon Donovan o Tim Howard, el lanzamiento de la MLS en 1996 y el boom del Mundial de 1994 tienen que ver directamente con el interés creado por Pelé a finales de los 80", asegura Vazquez. "Lo de ahora es la culminación de todo ese proceso. Pero no todo empezó con Pelé. El Cosmos ya tenía 10.000 personas por partido el año anterior a su llegada, no es que no se jugara al fútbol", matiza Bunk.