Tres militares estadounidenses han muerto en combate este domingo y cinco más resultaron gravemente heridos en uno de los ataques de respuesta del ejército iraní a la operación Furia Épica que el sábado por la mañana desencadenó cientos de bombardeos de Estados Unidos e Israel por todo el país y acabó con la vida de Ali Jamenei, el líder supremo.
El Comando Central de Estados Unidos (CETCOM), responsable de las operaciones, no ha dado detalles de cómo o dónde murieron, pero ha señalado en un comunicado que varios más sufrieron heridas leves por metralla y conmociones cerebrales tras una explosión. Son las primeras bajas de Estados Unidos en esta nueva intervención en Oriente Próximo. El presidente Donald Trump había celebrado en sus locuciones previas que ningún soldado había resultado herido en las Primeras 24 horas ni ninguna embarcación había sufrido daños, pero hace unas horas había avisado de fuertes represalias, si Irán reaccionaba.
Las fuerzas iraníes han asegurado que han logrado golpear el portaaviones USS Abraham Lincoln tras lanzar cuatro misiles balísticos. En un mensaje publicado en las redes sociales el comando central norteamericano ha desmentido completamente la posibilidad de que el Lincoln fuera alcanzado.
«La Guardia revolucionaria de Irán afirma haber atacado el USS Abraham Lincoln con misiles balísticos. MENTIRA. El Lincoln no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron. El Lincoln continúa lanzando aviones en apoyo de la incansable campaña del CENTCOM para defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas del régimen iraní», han negado.
