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Trump amenaza a Sánchez con un «embargo» por la prohibición «hostil» del uso de bases para atacar Irán: «No queremos tener nada que ver con España»

Era inevitable. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha arremetido este martes contra España y el Gobierno de Pedro Sánchez, amenazando con la posibilidad de un «embargo» y la ruptura de «todos los acuerdos» por la decisión de no permitir el uso de las bases estadounidense en nuestro país para las operaciones militares contra Irán. Lo ha hecho desde el Despacho Oval durante una comparecencia junto al canciller alemán, Friedrich Merz. Sin que nadie le preguntara por ello, simplemente al abordar la ayuda de Alemania y otros países y el respaldo de la OTAN.

«Algunos países han sido muy buenos, estupendos. El jefe de la OTAN, Mark Rutte, es fantástico. Pero algunos países europeos, como España, han sido terribles. De hecho, le dije a Scott que cortara todos los acuerdos con España»; ha dicho en referencia a su secretario del Tesoro, Scott Bessent. En un inicio pudo parecer que hablaba del pasado, de los choques después de la cumbre de la OTAN de La Haya y del pulso para elevar el gasto al 5%. Pero después el presidente volvió a la carga hablando expresamente de cómo las leyes le dan la opción de usar «embargos» para castigar. Y «mejor hoy que mañana», ha dicho Trump.

El presidente ha recordado cómo el desencuentro se remonta al gasto en Defensa pero ha ido a peor. «Para empezar, empezó cuando todos los países europeos, a petición mía, aceptaron pagar el 5% [del PIB en gastos en Defensa], lo cual deberían estar haciendo, todos se mostraron entusiasmados: Alemania, todos, pero España no lo hizo. Y ahora España ha dicho que no podemos usar sus bases», ha señalado el presidente. «Podríamos usar las bases si quisiéramos. Podríamos simplemente volar y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos, pero no tenemos por qué hacerlo. Se mostraron hostiles, así que le dije: ‘No queremos’. España no tiene absolutamente nada que necesitemos, aparte de gente estupenda. Tienen gente estupenda, pero no tienen un gran liderazgo», ha dicho Trump en referencia al presidente del Gobierno.

«Como saben, eran el único país de la OTAN que no aceptaba subir el gasto al 5%. No creo que hubieran aceptado subir nada. Querían mantenerlo en el 2% y no pagan ese 2%, así que íbamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España. Y por cierto, tampoco estoy contento con Reino Unido», ha zanjado Trump sin explicar si es una forma de hablar o hay instrucciones en marcha para represalias económicas graves.

Minutos después, sin embargo, Trump ha vuelto a la carga, mostrando su profundo malestar con nuestro país. En una respuesta a la pregunta sobre los aranceles, después de la sentencia del Tribunal Supremo que los declaró ilegales, Trump sacó de nuevo el caso de nuestro país. «Tenemos que cuidar de las naciones que han sido buenas y justas con nosotros, y vamos a cuidar de las demás naciones (…) pero tenemos el derecho… por ejemplo, hablamos de España. Podría detener el comercio mañana u hoy. Mejor aún, detener todo lo relacionado con España. Todos los negocios relacionados con España tienen derecho a detenerse. Un embargo. Podría hacer lo que quiera con ellos, y podríamos hacerlo con España», ha formulado, como hipótesis. antes de pasarle la palabra a su secretario del Tesoro, Bessent. Que ha hablado en términos generales sobre qué permite o no permite esa sentencia del Supremo, que decretó que la ley de poderes especiales no permite al presidente imponer aranceles. Pero esa ley, sin embargo, le da otras facultades, como hipotéticamente cortar lazos o decretar un embargo en determinadas circunstancias a otros países.

Acto seguido, Trump ha colocado a Merz en una posición más que incómoda haciendo que respondiera una pregunta de los periodistas sobre cómo veía Alemania las amenazas de EEUU a un país de la OTAN, pero socio también de la UE. «Intentamos convencer a España de que alcance el 3% o 3,5% que acordamos en la OTAN. Y, como dijo el presidente, es cierto, España es la única que no está dispuesta a aceptarlo. Y estamos intentando convencerles de que esto forma parte de nuestra seguridad común, de que todos debemos cumplir con estas cifras. Y esto supone un 3,5% para el ejército y otro 1,5% para nuestra infraestructura militar. Así que España tiene que cumplirlas», ha dicho Merz. Nada fuera de guion, pero tampoco ninguna mano tendida.