Donald Trump avanza los que podrían ser sus próximos pasos en Venezuela. El presidente de Estados Unidos ha insistido este martes en que «muy pronto» comenzarán los ataques estadounidenses contra cárteles del narcotráfico dentro del territorio venezolano. Todo ello, después del operativo contra lanchas en el Caribe, a las que acusa de transportar drogas, y en las que han muerto 83 personas.
«En tierra es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar con eso también muy pronto», ha asegurado el mandatario a la prensa durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca.
El mandatario ya advirtió la semana pasada que sus Fuerzas Armadas actuarán «muy pronto» en tierra contra supuestos narcotraficantes venezolanos y anunció a pilotos y aerolíneas que deben considerar el espacio aéreo venezolano «cerrado en su totalidad».
Hegseth asegura que no presenció el segundo ataque sobre una supuesta narcolancha
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha asegurado este martes que no presenció el segundo ataque que el ejército estadounidense realizó el pasado 2 de septiembre sobre una supuesta narcolancha lancha en el Caribe, a raíz del cual fallecieron dos sobrevivientes de un primer bombardeo sobre la embarcación.
«Vi ese primer ataque y, como puede imaginar, en el Departamento de Guerra, teníamos muchas cosas que hacer», ha respondido Hegseth al ser preguntado por periodistas en una reunión del Gabinete del presidente Donald Trump en la Casa Blanca. «Así que procedí a mi siguiente reunión. Un par de horas después, me enteré de que ese comandante había tomado la decisión», prosiguió Hegseth, refiriéndose a Frank Bradley, almirante de la Armada que, según el Gobierno Trump, ordenó el segundo ataque.
Hegseth ha reiterado que «Bradley tomó la decisión correcta de hundir en última instancia el barco y de eliminar la amenaza».
The Washington Post informó el pasado jueves, citando a funcionarios anónimos, que en el primero de esos ataques, ejecutado el pasado 2 de septiembre, se llevó a cabo un segundo bombardeo para matar a dos sobrevivientes del ataque inicial, una acción que el Congreso se prepara para investigar ante la posibilidad de que constituya un crimen de guerra. «No vi personalmente a los sobrevivientes, pero sigo apoyando la decisión porque aquella cosa estaba en llamas. Estalló entre fuego y humo. No se puede ver aunque hay imágenes digitales. Esto se llama neblina de guerra. Esto es lo que ustedes y la prensa no entienden», prosiguió el secretario de Guerra.
Preguntado por este tema, Trump ha asegurado que no tiene información al respecto, que confía en Hegseth y que ha escuchado que el almirante «es una persona extraordinaria». Asimismo, ha sentenciado que estas acciones han salvado «miles de vidas» en Estados Unidos.
