La guerra de Ucrania no entiende de treguas por Navidad a estas alturas de conflicto. Volodimir Zelenski, ha adelantado los detalles de su borrador de plan de paz de 20 puntos, elaborado junto a EEUU y en respuesta al controvertido primer plan ideado por Washington con acercamiento a Rusia. A nadie sorprende ya, pero Kiev asume abiertamente lo que más temía, que tendrá que hacer importantes concesiones al bando ruso para acabar con casi cuatro años de invasión y devastación.
En su documento, Zelenski abre la puerta a la retirada de las tropas ucranianas del Donbás siempre y cuando Rusia «haga lo mismo» para permitir una zona desmilitarizada e igualmente sopesa la posibilidad de «congelar» la actual línea del frente para marcar sus posibles renuncias territoriales.
El mandatario, que ha indicado durante una rueda de prensa que el documento es un «marco político» con 20 puntos, ha señalado que cuenta con el respaldo de Estados Unidos y refleja una «posición conjunta» que ya ha sido enviado a Moscú, a la espera de obtener una respuesta.
Según Zelenski, «una vez que todas las partes den el visto bueno, se procederá a un alto el fuego que entrará en vigor de forma inmediata». Este sería el paso previo a la celebración de elecciones en Ucrania, un reclamo de Trump al que ha terminado accediendo aunque suponga cambiar la actual ley nacional, que impide celebrar comicios en tiempo de guerra.
Sin OTAN, pero con una garantía de seguridad «equivalente»
Los 20 puntos del plan plantean un pacto de no agresión entre Rusia y Ucrania, que sería supervisado por un mecanismo de monitoreo y cimentado en una serie de garantías de seguridad, como un Ejército ucraniano con 800.000 efectivos y acuerdos vinculantes por los que EEUU y otros aliados se comprometerían a proporcionar una defensa equivalente al Artículo 5 de la OTAN. Este punto fue presentado y aclarado recientemente por el Gobierno de Trump, a cambio de renuncias como la de no aspirar a la recuperación territorial total o a frenar el ansia ucraniana de entrar en la Alianza Atlántica.
Al respecto, Zelenski ha admitido a los periodistas que dentro de los 20 puntos no hay ninguna referencia a la aspiración de entrar en la OTAN, intención recurrentemente frenada por Donald Trump. Según ha confesado Zelenski a los periodistas, asumen que este asunto solo pueden resolverlo los actuales miembros de la alianza atlántica, lo que requiere unanimidad de los 32 países, algo que hoy no ocurre.
Las renuncias territoriales: dos posibles vías
Con respecto a las cesiones territoriales que reclama Rusia como condición sine qua non para detener su guerra, Zelenski ha reconocido que existen dos opciones. La primera, preferida por Kiev, pasa por congelar la actual línea del frente, centrado en una amplia franja dentro del Donbás y con leves avances rusos progresivos.
La segunda opción, algo más compleja sobre el papel, consistiría en la creación de una o varias zonas económicas en las zonas del Donbás que aún controla Ucrania pese a la reclamación de Moscú. Esta posibilidad, ha querido matizar el líder ucraniano, únicamente se estudiaría una vez Kiev recibiera las garantías de seguridad «suficientes».
Este segundo escenario, el de la zona económica especial conllevaría la firma de un acuerdo separado a tres bandas, Ucrania, EEUU y Rusia, para determinar la naturaleza y el estatus de la zona así como el protocolo de retirada de fuerzas militares. Dicha zona quedaría administrada por Ucrania pese a no tener presencia militar propia, que sería reemplazada por una fuerza internacional para garantizar que no accedan lo que Zelenski ha definido como «ni ‘hombrecillos verdes’ ni personal militar ruso disfrazado de civiles».
Las ‘otras’ cuestiones tras el fin de la guerra
El documento presentado y enviado por la parte ucraniana exige a Rusia que no impida el acceso al río Dniéper ni al mar Negro con fines comerciales. Para ello, una vez finalice la invasión las partes deberían firmar «un acuerdo marítimo independiente y otro de acceso, que regule la libertad de navegación y tráfico».
En paralelo, Kiev insiste en crear un comité humanitario para resolver «los asuntos pendientes», entre ellos el intercambio de «todos los prisioneros de guerra restantes, incluidos los condenados desde 2014 en Rusia, así como el regreso de todos los detenidos y rehenes civiles, incluidos niños y presos políticos«.
Zelenski, «preparado para hablar del borrador»
«Estoy preparado para hablar del borrador, un documento básico sobre el fin de la guerra, un marco político entre nosotros, Estados Unidos, Europa y los rusos», ha indicado, según informaciones recogidas por la agencia ucraniana Ukrinform.
No es, ha proseguido, un texto final, puesto que «algunas cuestiones aún deben resolverse«, pero sí ha celebrado que Kiev y Washington «ahora estamos mucho más cerca de perfilar del todo estos documentos
