El Ejército de Israel se encuentra en alerta y preparado para interceptar la Flotilla Global Sumud una vez que la embarcación ya se ha adentrado en la zona de exclusión, -que son unos 278 km- que tiene sobre la costa de la Franja. Según adelanta El País, citando a la televisión pública israelí Kann, la Marina del país hebreo está esperando para entrar a la acción en muy poco tiempo.
De acuerdo con la información proporcionada por Israel, la fuerza de élite naval, Shayetet 13 actuarán si la flotilla continúa en su avance hacia la Franja. A diferencia de las anteriores flotillas, esta es la más multitudinaria, ya que cuenta con 47 barcos y hasta casi 500 activistas.
Ante esta situación, el gobierno de Israel ha desplegado 600 policías y ocho ambulancias en el puerto de Ashdod, al norte de Gaza, donde serán enviados los activistas una vez sean arrestados. A su vez, Israel también ha confirmado que habilitará siete hospitales de los alrededores para ofrecer atención médica en el caso de que haya heridos.
Una vez allí, todos serán enviados a la prisión de Ketziot y de ahí serán deportados a sus respectivos países. En cuanto a las embarcaciones, el ejército israelí remolcará algunas embarcaciones a la costa de Israel aunque también está prevista que otras sean hundidas en el mar.
Este anuncio se produce unas horas después de que el ministro Óscar López confirmara en TVE que le había pedido a los integrantes de la Flotilla que no se adentraran en aguas israelíes, ni se acercaran a zonas peligrosas «por su propia seguridad», al tiempo que aseguró que el buque militar Furor, enviado por el Gobierno para escoltar a la Flotilla, tampoco continuará su trayecto hacia aguas israelíes.
Durante su intervención en Las Mañanas de la 1, López ha asegurado que el Gobierno ha hecho todo lo que ha podido, pero ya que ya ha llegado el momento de parar y no caer en mayores disputas y tensiones internacionales, ya que se tratan de aguas que pertenecen a Israel.
