El Ministerio de Exteriores de Israel ha asegurado este jueves que ninguno de los barcos que forman parte de la Global Sumud Flotilla logró traspasar el bloqueo naval impuesto por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre la Franja de Gaza. «La provocación ha terminado», ha dicho la entidad en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Según el Ministerio, «todos los pasajeros están a salvo y con buena salud. Los estamos trasladando a Israel, desde donde serán deportados a Europa». Además, en un claro tono de burla hacia los voluntarios que pretendían romper el bloqueo inhumano perpetrado por Israel, volvió a referirse a los barcos como «yates» y vinculó a sus integrantes con el grupo Hamás.
A pesar de ello, el Gobierno de Benjamin Netanyahu señaló que aún queda «un último barco de esta provocación«, que por el momento no se ha acercado a la denominada «zona de combate activo». En caso de hacerlo, advirtieron que será interceptado como el resto de la flotilla. Por su parte, el Ejército israelí ha comenzado a trasladar a los detenidos al puerto de Asdod, en un proceso previo a su detención formal y posterior deportación.
Mientras tanto, los organizadores de la Global Sumud Flotilla denunciaron que no cuentan con información sobre el paradero de 443 de los participantes de la misión humanitaria. Además, afirmaron que los voluntarios fueron sometidos a ataques con cañones de agua y expuestos a agua contaminada. También denunciaron que sus comunicaciones fueron bloqueadas de manera sistemática desde la noche del miércoles.
-Noticia de última hora-
