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Alcaraz, un maestro en la Laver Cup: "Hablo mucho y no sé si ayudo a mi compañero"

Alcaraz, un maestro en la Laver Cup: "Hablo mucho y no sé si ayudo a mi compañero"

Carlos Alcaraz no estaba jugando y, sin embargo, era el hombre más ocupado del banquillo de Europa. En la pista estaba el noruego Casper Ruud, su compañero, enfrentándose al argentino Fran Cerúndolo. Alcaraz miraba, seguía cada intercambio, celebraba, lamentaba y, cuando encontraba algo que podía ayudar, hablaba. Hablaba mucho. Hablaba todo el rato.

«Prueba más el revés paralelo», le sugería a Ruud y también le apuntaba algunas soluciones para mover a Cerúndolo, especialmente para llevarle a la red. Ruud jugaba el partido; Alcaraz lo analizaba todo. Y la escena se repitió una y otra vez durante las dos primeras jornadas de la Laver Cup en el O2 de Londres, donde Europa y el resto del mundo llegan igualados a este domingo, con los últimos partidos por decidir.

El resultado es lo de menos, lo más interesante es ver a este Alcaraz nuevo, al Alcaraz entrenador. Yannick Noah es el capitán y Tim Henman, el vicecapitán, pero el español se ha convertido en el jugador que más participa desde el banquillo. «Disfruto dando consejos», explicó. «A veces parece que hablo mucho y no sé si ayudo a mi compañero, pero doy lo mejor de mí mismo».

Victoria ante Fritz

La Laver Cup ofrece una situación poco habitual: durante tres días, jugadores acostumbrados a enfrentarse durante toda la temporada pasan a compartir banquillo, vestuario, estrategias y objetivos. Además, hay algunos que mantienen una relación especial, como Alcaraz y Ruud, buenos amigos y compañeros de alguna partida de golf. Pero el español también parece haber asumido un papel de referencia dentro de Europa. Tiene 23 años, pero es quien atesora más experiencia en los grandes escenarios y, por qué no decirlo, más tenis en sus manos.

Él, sin embargo, rebaja cualquier jerarquía. «Para cada equipo tiene que haber un líder, pero en este equipo no hay líder. Todos somos de los mejores jugadores del mundo», decía antes del torneo. Sus compañeros escuchaban y reían. Quizá no haya un líder oficial, pero resulta difícil encontrar a otro que participe tanto cuando no le toca jugar.

Un consejo, otro y luego otro. Y después, a jugar. El viernes venció en su partido de dobles haciendo pareja con el checo Jakub Mensik y este sábado derrotó a Taylor Fritz en un duelo extraño. Cuesta saber cuánto hay de verdad y cuánto de mentira en esta Laver Cup. Cinco de los seis partidos de individuales disputados hasta entonces habían acabado en el super tie-break. ¿Tiene eso algún sentido?

El Alcaraz-Fritz también se decidió así, con 6-3, 4-6 y 13-11. El español empezó brillante, pero después hizo el canelo, buscando el espectáculo y entregando varios puntos sin más. Nadie recordará esta Laver Cup por el nivel de su tenis, pero quizá sí por el descubrimiento de este papel de Alcaraz, tan líder, tan maestro.


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