El avance de la robótica y de la inteligencia artificial ha posibilitado que China haya podido sustituir casi por completo a los trabajadores humanos en la fabricación de sus cazas J-20 de última generación.
El gigante asiático está produciendo esos aviones de combate en unas "fábricas oscuras" que se encuentran en gran parte digitalizadas y que funcionan casi a tiempo completo: 21 horas al día.
Tal y como informa el medio de comunicación chino South China Morning Post, los cazas J-20 se están fabricando en una nave prácticamente desierta perteneciente a la Chengdu Aircraft Corporation.
El motivo de que se les conozca como "fábricas oscuras" es que en ellas prácticamente no hay luz, ya que la iluminación casi no es necesaria al ser muy pocas las zonas en las que hay presencia humana.
En concreto, desde Chengdu Aircraft Corporation han indicado al citado medio que antes eran necesarios entre dos y tres empleados para supervisar el parque de máquinas las 24 horas del día en turnos. Ahora, los sistemas sin conductor transportan los materiales por la nave, mientras que fresadoras de alta precisión cortan y dan forma a los numerosos componentes que forman el avión de combate.
Aumento de la eficiencia de casi un 150%
El proceso de transformación de la fábrica ha posibilitado, según el director del centro de fabricación digital, que la eficiencia de la producción se incremente casi un 150%. Además, la necesidad de mano de obra se ha reducido en más de un 80%.
La producción del caza J-20 de última generación ha cambiado en los últimos años, ya que al avión de combate se le ha incorporado un nuevo motor de fabricación china más rápido y un sistema electrónico que incluye actualizaciones del radar. Igualmente, el fabricante ha introducido una variante biplaza que ha convertido al J-20 en el primer avión furtivo con dos asientos.