Noticias principales

Conversaciones técnicas, 'check': acaba la primera fase de la negociación Irán-EEUU

Conversaciones técnicas, 'check': acaba la primera fase de la negociación Irán-EEUU

Primer alivio para el mundo (sin lanzar las campanas al vuelo): las delegaciones de Estados Unidos e Irán han cerrado en el complejo alpino suizo de Bürgenstock las negociaciones técnicas de un naciente plan de paz. El encuentro, que tuvo serios problemas para concretarse, ha acabado al fin con la creación de una hoja de ruta de 60 días hacia un acuerdo definitivo, lo que ha llevado al Departamento del Tesoro estadounidense a decretar una exención temporal de sanciones. Un paso que permitirá a Teherán exportar petróleo y descongelar de forma inmediata 12.000 millones de dólares en fondos en el extranjero.

A pesar del optimismo expresado por la Casa Blanca, su presidente Donald Trump, ya ha advertido que actuará con firmeza si la República Islámica incumple sus compromisos. "Si Irán no cumple con su acuerdo, o si no se comporta, haré lo que tenga que hacer", declaró el mandatario estadounidense a los medios, tras publicar en su red Truth Social que Teherán aceptará someterse a inspecciones para garantizar la "honestidad nuclear".

El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, ha sido el encargado de confirmar a primera hora de este martes que la fase técnica ha finalizado formalmente con la división de las conversaciones en cuatro grupos de trabajo especializados sobre ese levantamiento de sanciones, el programa nuclear de los ayatolás, la reconstrucción y el desarrollo económico de su país tras los ataques de EEUU e Israel (de este año y del pasado) y el seguimiento e implementación del acuerdo en sí. 

La siguiente fase quedará en manos de un comité de alto nivel político en el que participarán el vicepresidente de EEUU, JD Vance, el ministro de Asuntos Exteriores y el presidente de la Asamblea Consultiva de Irán, junto a los primeros ministros de Qatar y Pakistán, quienes ejercen como mediadores.

Alivio financiero a cambio de concesiones estratégicas

Para respaldar el proceso, Washington ha emitido una licencia especial válida por 60 días (hasta el 21 de agosto de 2026) que autoriza la producción, venta y transporte de crudo y productos petroquímicos iraníes, un sector asfixiado desde abril, cuando la Casa Blanca impuso un bloqueo naval que desplomó las exportaciones iraníes de 1,5 millones de barriles diarios a apenas 260.000 en mayo.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el vicepresidente Vance señalaron que a cambio de este alivio económico, Irán se ha comprometido a reabrir sus fronteras a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) -visitas suspendidas totalmente desde los choques armados de febrero- y a garantizar el libre tránsito comercial por el estratégico estrecho de Ormuz.

De hecho, el tráfico de buques cisterna por la vía ya comenzó a reactivarse tras abrirse una línea de comunicación directa administrada con el apoyo de Omán.

Pese al tono optimista de EEUU, persisten discrepancias públicas entre ambas capitales. Mientras el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, negó que el programa nuclear haya sido formalmente discutido o que se hayan contraído nuevos compromisos en esa materia, Washington insiste en que las inspecciones son un pilar innegociable.

Asimismo, existe fricción sobre el destino de los fondos descongelados. El vicepresidente Vance sugirió un mecanismo diseñado por el enviado de la Casa Blanca, Jared Kushner, para que el dinero liberado sea controlado conjuntamente con Catar y se destine exclusivamente a la compra de productos agrícolas estadounidenses como maíz, soja y trigo. 

"El dinero irá a nuestros agricultores", celebró Trump. No obstante, el gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, desmintió que exista tal obligación, asegurando que los fondos podrán emplearse en cualquier tipo de bienes no sancionados.

Líbano, de fondo

Las negociaciones se producen en un contexto de tregua en la región. Fuentes oficiales informaron a Reuters de un descenso sostenido de las hostilidades en Líbano, donde el partido-milicia de Hezbolá (chií, alineado con Irán) e Israel acordaron un alto el fuego el pasado viernes, aunque el Gobierno israelí mantendrá una zona de seguridad en el sur libanés de forma provisional. 

EEUU ha establecido un "mecanismo de vigilancia" del alto el fuego para evitar que las violaciones que hagan descarrilar las negociaciones con Israel. Hoy, representantes de Beirut y Tel Aviv se reúnen en Washington para consolidar este cese de los combates. Será la quinta ronda de contactos entre las partes y el clima no es el mejor. Un alto funcionario estadounidense declaró a medios como EFE que este mecanismo se estableció después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dialogara el viernes por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun.

El monitoreo lo lleva a cabo el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) con el objetivo de tener "información precisa y en tiempo real sobre los combates en el Líbano", declaró esta fuente.

Las declaraciones de Netanyahu de las últimas horas no son alentadoras. Ayer dijo que ha otorgado al Ejército "libertad total de acción para frustrar cualquier amenaza directa o inminente" proveniente del Líbano, según dijo en un comunicado en vídeo emitido por su oficina. "La orden que el ministro de Defensa (Israel Katz) y yo hemos dado al Ejército de Israel es clara y no ha cambiado: nuestros combatientes en el sur del Líbano tienen libertad total de acción para frustrar cualquier amenaza directa o inminente contra ellos o contra los habitantes del norte", afirmó Netanyahu.

El primer ministro también aseguró que el Ejército israelí, respaldado por él mismo y por "todo el pueblo", no tiene "ninguna restricción" respecto a sus operaciones en el país vecino, del que ocupa alrededor de 570 kilómetros cuadrados. El líder del Likud insistió en que Israel permanecerá en la "franja de seguridad" -como se refiere el primer ministro israelí al territorio libanés ocupado- "todo el tiempo que sea necesario" con el fin de "proteger a los habitantes del norte y a todos los ciudadanos del país".

Hezbolá, hasta ahora, replica a su presencia y a sus ataques pero atacando posiciones militares y sin disparar proyectiles al norte de Israel.

Puede que te hayas perdido