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De Ketelaere y Lukaku, alumno y profesor en Bélgica: el segundo mejor ataque amenaza la portería a cero de España

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Vayan apuntando nombres y estadísticas para asentar o acelerar sus emociones de cara al partido del viernes. Ahí donde la ven, Bélgica, rival de España en los cuartos de final, es la segunda selección más goleadora del Mundial con 13 tantos, cuatro más que los de Luis de la Fuente. Sólo la mejora la galáctica Francia de Kylian Mbappé, Michael Olise y Ousmane Dembélé con 14. En un torneo gobernado por las grandes estrellas, los Diablos Rojos se han colado en la lista de mejores anotadores casi de manera inesperada. Vienen de marcar cuatro tantos a Estados Unidos, tres a Senegal y cinco a Nueva Zelanda. Y lo han hecho con dos atacantes en constante duda como puntas de lanza: Charles de Ketelaere y Romelu Lukaku. Alumno y profesor.

Contra Estados Unidos, De Ketelaere marcó un doblete y Lukaku sentenció el duelo en el minuto 93. Se han ido intercambiando titularidades y suplencias durante todo el Mundial. Cuando uno entra al campo, el otro sale. Uno, Charles, tiene 25 años, aspecto de estudiante universitario aplicado (estudió Derecho) y una zurda que durante años ilusionó al fútbol belga. El otro, Romelu, de sobra conocido, tiene ya 33 primaveras, experiencia en mil batallas y un físico construido para tumbar a cualquier rival. Y claro, los polos opuestos se atraen.

Lukaku formó parte de la última generación dorada de Bélgica, aquella que lideraba Eden Hazard junto a Kevin de Bruyne y Thibaut Courtois y que fue semifinalista en el Mundial de Rusia. Criticado durante años a pesar de sus extraordinarios números goleadores, el ex del Chelsa actúa como consejero y referente para De Ketelaere. El joven atacante, canterano del Brujas, decepcionó cuando salió de la liga belga y fichó por el Milan a cambio de 35 millones de euros. Tenía 21 años y apuntaba a estrella mundial, pero acabó ese curso sin marcar un solo gol.

elegante y asociativo

Terminó cedido en el Atalanta, donde poco a poco se ha ido abriendo camino. Ante Estados Unidos consiguió sus primeros goles con la selección en un torneo grande tras marcharse de vacío en Qatar y la Eurocopa de Alemania. Con 1,92 metros de altura, siempre ha jugado como si quisiera escapar de las zonas que en teoría le corresponden por sus características. Mediapunta, extremo ocasional, falso nueve... Es elegante y asociativo, pero también inclasificable y sin demasiado gol, por lo que le llovieron las críticas. Ahí apareció Lukaku.

El máximo anotador de la historia de Bélgica ha sido el mentor del joven atacante durante estas semanas. «He escuchado las críticas, sí. A veces hay altibajos, es parte del deporte. Esto ha sido muy especial para mí», explicó De Ketelaere ante los medios, donde habló de su propia «liberación» tras estrenarse en el torneo y de las palabras de ánimo de su compañero en la delantera. «Rom me ha dado muchos consejos sobre cómo afrontar las cosas y realmente se lo agradezco mucho. De eso es de lo que va este equipo, de ayudarnos los unos a los otros para conseguir lo mejor», añadió el delantero del Atalanta.

«Estoy feliz sólo por el hecho de estar aquí», señaló Lukaku, lesionado durante gran parte de la temporada. «Normalmente no hubiera sido convocado, así que estar aquí y ayudar al equipo en lo que necesite es increíble, porque en abril había dudas de que pudiera estar en la lista», admitió el atacante del Nápoles.

Lukaku, con tres, y De Ketelaere, con dos, son los máximos goleadores de un equipo impredecible que ha vivido una montaña rusa de juego, sensaciones y resultados en este Mundial. Empató contra Egipto e Irán, ganó 1-5 a Nueva Zelanda y caía 0-2 en el minuto 85 de los dieciseisavos contra Senegal. Llevaron el partido a la prórroga y ante Estados Unidos contestaron a la extrema confianza americana. «He leído cosas estos días que son una falta de respeto. Senegal era mucho mejor equipo que Estados Unidos», reveló Courtois.

Ahora, la pareja de delanteros se medirá a una España que no ha encajado ningún tanto en el Mundial. «Haré todo lo posible por cambiar eso», bromeó De Ketelaere. «Ahora mismo estoy excitado, así que creo que debemos tener confianza para el próximo partido. Si todos conseguimos alcanzar nuestro máximo nivel, podemos plantar cara a cualquier equipo, incluso a España», finalizó.