El debate sobre la inteligencia artificial ha llegado a la cima del mundo. El Gobierno de EEUU ha analizado la creciente importancia y el creciente riesgo asociado a las herramientas de IA y desde la Administración Trump han tomado una decisión.
El asunto viene de lejos, con la prohibición directa de Donald Trump para con el uso de Anthropic y su herramienta de IA Claude. Ahora, el vicepresidente, J. D. Vance ha puesto nuevos límites a la tecnología en la Casa Blanca y especialmente en cuestiones de guerra.
Para el número dos de Trump, lo más preocupante de la IA es "cómo cambiará la guerra", aunque de hecho afirma que "ya lo ha hecho" y así lo expuso en un discurso durante la graduación de los cadetes en la Academia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Colorado Springs.
"Si la guerra del futuro ha de estar a la altura de los valores morales de nuestros antepasados, las decisiones sobre la vida y la muerte deben ser tomadas por humanos y no por máquinas", sentenció sobre el gran límite que, a su juicio, debe tener el empleo de la tecnología en conflictos armados y de otras naturalezas.
Sus palabras a los cadetes militares llegan tras conocerse la primera encíclica del papa León XIV sobre la inteligencia artificial y los usos no recomendados de esta. Católico convencido, J. D. Vance quiso "respaldar" al sumo pontífice, pese a ser un objetivo retórico habitual de Donald Trump y de otros miembros del Gobierno estadounidense.
"A medida que la IA transforma el campo de batalla —en algunos aspectos de forma positiva, en otros no—, les pido que sean celosos y egoístas respecto a su papel como responsables de la toma de decisiones en la guerra. Utilicen la tecnología para mejorar, pero jamás se sometan a ella. Ustedes son los amos de la guerra, y tanto sus mentes como sus corazones son lo opuesto a lo artificial", remató el vicepresidente con un mensaje que puede suponer un antes y un después en la 'política de guerra'..