Comprar una vivienda con un salario normal requiere mucho esfuerzo o tal vez un milagro. Tal vez por eso, Culmia se ha encomendado a Dios para presentar un el informe ‘El viaje del comprador de vivienda en España’, entre luces doradas de gran gala y la atenta mirada de un Cristo sobre retablo de bronce de la Iglesia Evangélica de habla alemana de Madrid. se llama el evento, si bien no son dorados para los compradores que huyen de la asfixia del alquiler para enfrentarse a la presión de la hipoteca.
El estudio, realizado por Sigma 2 con 2.100 encuestas, muestra un crecimiento de más de 11 puntos en solo un año, del 70,8% al 82,2% entre quienes prefieren vivir de compra que de alquiler. Esto ha convertido la compra de vivienda en la principal prioridad financiera de los españoles, pues el 32,6% de los españoles y el 49,7% de los jóvenes entre 26 y 34 años ve el ahorro para hacerse con un hogar como su principal prioridad, por un 18,8% que prefiere dedicarlo a viajar y vivir experiencias.
Aunque entre el total de preguntados sobre cuál es su fórmula preferida para vivienda tan solo un 9,3% responde una vivienda protegida o asequible (muy por encima del 4,1% que prefiere un alquiler normal), la cifra se dispara cuando se pregunta específicamente al encuestado si se ha planteado el acceso a una vivienda social o asequible.
Un 56,9% se ha planteado la posibilidad de acceder a una vivienda asequible, cifra que se dispara al 73% en los jóvenes de 26 a 34 años. Eso sí, entre ellos se cuentan un 25,7% de aquellos que dicen no cumplir requisitos, un 14,1% que considera que hay poca transparencia en los procesos y un 3% que asegura que le interesaría si pudiera vender después esa vivienda asequible.
Un 73% de los españoles ve el precio de la vivienda como el principal obstáculo para la compra, por un 25,2% que reclama de la falta de oferta y un 19% de la incertidumbre económica. Tal vez por ello un 61,5% cree que las opciones de vivienda en el mercado actual no se adaptan a las expectativas económicas de los entrevistados.
Aunque el presupuesto más habitual para la compra de vivienda parte de una horquilla entre los 100.000 y los 200.000 euros, en comunidades como Catalunya o el País Vasco se eleva a los entre 200.000 y 400.000.
El periodo más habitual de búsqueda para comprar vivienda es de entre seis meses y un año, que han empleado el 26,3% de los encuestados, por un 23,8% que dedicó entre tres y seis meses. Hay un 24,9% que no encontraron tras tres años de búsqueda.
El 41% de los compradores buscan vivienda en su propio municipio mientras que el 14,8% se muestra dispuesto a cambiar de barrio hacia uno más céntrico, un 11,4% a otro barrio más alejado del centro y un 9,3% se movería hacia otra localidad de la misma área metropolitana. Un 9,2% se iría a otra ciudad de la comunidad autónoma.
El CEO de Culmia, Francisco Pérez, ha atendido a los medios de comunicación y ha resaltado la importancia de promover vivienda asequible para que bajen los precios, pero ha alertado de algunos obstáculos: el acceso a suelo, su precio, el precio de construcción y la fiscalidad. “Falta mano de obra”, ha añadido, y ha advertido de que la baja rentabilidad de un sector dominado por empresas pequeñas y medianas dificulta la inversión en construcción. La promotora inmobiliaria de obra nueva facturó 480 millones y ganó 51 en 2025.