La Mesa del Congreso acordó este martes la suspensión temporal por un plazo de tres meses de la acreditación de prensa utilizada por el agitador ultraderechista Vito Quiles en la institución. El órgano considera probado que Quiles cometió dos infracciones graves del reglamento del Congreso el pasado diciembre por grabar sin permiso y sin atender a su negativa al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y, posteriormente, por publicar estas imágenes “obtenidas ilícitamente” en sus redes sociales, como revela el informe elaborado por los letrados del Congreso que adelantó elDiario.es. La decisión llega un par de semanas después de que el órgano acordase su expulsión cautelar —junto a la del también activista ultra Bertrand Ndongo— por los reiterados altercados que han provocado y, en particular, por el incremento de su agresividad en los últimos meses.
La retirada de la acreditación a Quiles es la primera sanción que recibe en firme el agitador ultraderechista, que tiene más de una decena de procedimientos abiertos por la presunta comisión de diferentes infracciones del reglamento del Congreso en los últimos meses. La Mesa ha optado por el castigo más grave de los que recoge la normativa para las infracciones graves, atendiendo, según fuentes de la Cámara, a la reiterada conflictividad de Quiles, que en las próximas semanas y meses recibirá —previsiblemente— nuevas sanciones por comportamientos ilícitos, que van desde grabar en zonas sin permiso a torpedear desarrollo de las ruedas de prensa y dificultar el trabajo de los periodistas.
El informe del letrado en base al cual la Mesa ha sancionado a Quiles considera probado que, tras un acto institucional en la sala Constitucional del Congreso, el agitador ultra utilizó un teléfono móvil y un micrófono para grabar y perseguir a Zapatero hasta el ascensor, a pesar de que las personas acreditadas como redactores no tienen autorización ni acreditación para realizar grabaciones de vídeo. Asimismo, el informe relata que una funcionaria de la Dirección de Comunicación indicó al activista minutos después de su seguimiento a Zapatero que no podía grabar imágenes y que, en caso de que lo hubiera hecho, no podía publicarlas, a lo que él respondió que solo había tomado un audio. Esa afirmación es falsa, puesto que el letrado señala que Quiles publicó esas imágenes “obtenidas ilícitamente” en su perfil de X, “y no solo eso, sino que las ha comentado y apostillado”.
Además, el informe también considera “claro” que Quiles incumplió la normativa que establece que “las entrevistas o peticiones de declaraciones solo se producirán con el permiso de la persona entrevistada” y que “los representantes de los medios de comunicación deberán respetar dicha decisión, sin que puedan producirse seguimientos una vez que el interpelado lo haya decidido”. Esta conducta, señala el instructor, “no está tipificada como infracción en el reglamento del Congreso”, pero sí en uno de los documentos que desarrollan la reforma del mismo que se llevó a cabo el año pasado —con el voto en contra de PP y Vox— para atajar las actividades de los agitadores de extrema derecha, y “su incumplimiento no puede ignorarse en este procedimiento”.
Ndongo, a las puertas de una sanción
Asimismo, este martes la Mesa ha concedido un último plazo de alegaciones a Bertrand Ndongo para que ofrezca sus últimas explicaciones en relación al primero de los procedimientos que tiene abiertos, en su caso por interrumpir agresivamente una rueda de prensa de Sumar el 25 de noviembre del año pasado y enzarzarse en una discusión a gritos con las responsables de prensa del grupo parlamentario. Fuentes de la Mesa explican que, una vez transcurrido este plazo de alegaciones —que durará 15 días—, Ndongo también recibirá una sanción firme de, presumiblemente, tres meses de retirada de su credencial de prensa.
La Mesa ha concedido este último plazo para dar explicaciones a Ndongo en atención al informe del letrado que ha instruido su caso, quien, aunque considera probado que el agitador cometió dos infracciones graves del reglamento al boicotear la rueda de prensa, también cree que podría aplicarse como “atenuante” que la interrupción fue “breve” y Ndongo acabó “desistiendo” de su actitud. La normativa permite aplicar sanciones leves a infracciones graves si la Mesa advierte que existen estos atenuantes sobre los que llama la atención el informe del letrado, pero no es el caso: el órgano de gobierno de la Cámara Baja cree “debe aplicarse sanción de gravedad”.
Hasta que se tome la decisión en firme, al agitador ultraderechista se le seguirá aplicando la expulsión cautelar impuesta hace tres semanas, a diferencia de lo que ocurrirá con Quiles, al cual se le levantará esa sanción para aplicarle la expulsión en firme en cuanto esta última se le notifique oficialmente. Fuentes de la Mesa del Congreso explican que también se está barajando vetar por motivos de “seguridad” la entrada de Quiles y Ndongo en las jornadas sobre “libertad de expresión” organizadas por Vox para el próximo 1 de junio en sede parlamentaria, en las que la formación pretende congregar a representantes de OKDiario, EDATV o El Gato al Agua.