En las últimas semanas toda Europa se ha visto bajo el rigor del calor extremo. Por eso un ministro francés prepara un viaje a Madrid para descubrir cómo la sociedad española se ha "adaptado" a las temperaturas altas. Una de las enseñanzas que recorre el continente es que las infraestructuras se tienen que diseñar pensando en este escenario climático: Leizpig se ha quedado sin tranvía porque varios elementos de su red se han derretido.
Eso también aplica a la sede de la Comisión. El edificio Berlaymont es la sede de la presidenta del Ejecutivo comunitario y de su Colegio de Comisarios en Bruselas. El viernes, según publicó Politico, los trabajadores que tienen puesto allí recibieron un SMS insólito. "Urgente: debido a las condiciones climáticas extremas se ha forzado el cierre del sistema de aire acondicionado de la planta una a la siete durante el resto del día". Una medida que ha alimentado el debate sobre el aire acondicionado que se libra en el centro de Europa.
Un debate ya superado en España y ante el que algunos países buscan soluciones innovadoras: mientras Europa apuesta por más aire acondicionado, París enfría museos, hospitales y colegios con el agua fría del Sena por 120 kilómetros de tuberías.
Berlaymont es el primer edificio que se construyó para la entonces incipiente Comunidad Europea: fue inaugurado en 1967 y se remodeló entre 1991 y 2004. Tiene un total de 13 plantas, y precisamente eso es lo llamativo: el apagón urgente del aire solo se dio en las siete primeras. Es a partir de la octava planta donde se encuentran los despachos de los asesores y los comisarios de Von der Leyen. El despacho de esta última, de hecho, está en la planta número trece.
No es extraño que en un país como Bélgica y en unas circunstancias extraordinarias como las vistas una infraestructura se vea obligada a apagar el aire: no se ha confirmado el motivo, pero es de esperar que este estuviera sobrecalentándose o no diese más de sí, y para evitar una avería mayor se optó por su suspensión. Pero la medida no solo enfadó en los funcionarios que trabajan en el Berlaymont: el SMS llegó a los empleados que también ejercen sus labores en otros edificios... que no disponen de aire.
Enfado y malestar entre algunos funcionarios
Ese apagón del aire en Berlaymont se produjo el mismo día en el que Bruselas registraba una temperatura de 35,3 grados centígrados, convirtiéndose en el día más caluroso del año hasta ese momento en el país. La Comisión publicó días atrás una circular interna, desgrana Politico, en la que se aconseja a la plantilla a empezar a trabajar más temprano y evitar salir a la calle para esquivar los efectos del calor extremo.
Sin embargo, la idea de apagar el aire de forma repentina en las siete primeras plantas del edificio no sentó bien entre muchos trabajadores con los que ha hablado el citado medio de comunicación. "Es como el feudalismo", advertía un funcionario. "Es una vergüenza", ratificaba otro. Un tercero iba más allá: aunque en la octava planta el aire seguía encendido la temperatura no bajaba de los 26 grados.
El debate en Europa en torno al aire acondicionado continúa: en Alemania ni siquiera infraestructuras como hospitales suelen contar con este tipo de refrigeración, que en el país se considera como poco un lujo. De hecho, algunas voces de altos cargos políticos y empresariales alemanes advierten que encender masivamente el aire puede ser contraproducente y hacer que las temperaturas sigan aumentando. En España, ya se sabe, es cuestión de sobrevivir o no a un estío que seguirá yendo a más.