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El "paso alentador" de Aston Martin: las 16 piezas con las que Fernando Alonso ha recuperado la "adrenalina perdida"

El "paso alentador" de Aston Martin: las 16 piezas con las que Fernando Alonso ha recuperado la "adrenalina perdida"

La reputación de Aston Martin había quedado tan deteriorada durante la primera mitad del Mundial 2026 que el logro de Fernando Alonso ayer en Hungaroring, aun por escaso que parezca, deber ser interpretado como un éxito. Un «paso alentador», según la definición de Adrian Newey, team principal y director técnico de la escudería británica. Este fin de semana suponía un examen final para Newey, que se personó en Budapest porque no quería perderse ningún detalle del estreno del AMR26B, el coche con el que ayer Alonso se coló por vez primera en la Q2.

Esta es sólo la tercera carrera, después de Australia y Mónaco, en la que Newey ha optado por salir de la fábrica de Silverstone para dedicar íntegramente su fin de semana a la actividad en pista, donde compagina su trabajo como ingeniero jefe con el de portavoz. «Todavía nos queda trabajo para desarrollar este paquete. Sabemos que aún hay más por venir», subrayó el gurú de la aerodinámica.

Newey había decidido que el escenario idóneo para estrenar el AMR26B debía ser una pista como Hungaroring, donde la potencia del motor pasa a segundo plano. Quería examinar las nuevas piezas sin ninguna interferencia por parte de Honda, protagonista de otro calamitoso arranque de curso. Su prioridad era consolidar antes de las vacaciones el chasis y la refrigeración, para luego incorporar la actualización del propulsor en el GP de Países Bajos, el próximo 23 de agosto. Y los resultados resultaron esperanzadores.

«seguro de mí, positivo»

De hecho, las 16 piezas estrenadas en Budapest son las primeras que ofrecen un balance positivo para Aston Martin en las tres últimas temporadas. Desde aquel fabuloso arranque de 2023, con ocho podios en la primera mitad del curso, los pasos atrás habían sido una constante en la escudería de Silverstone. Ahora, tras un penoso deambular durante las 10 primeras carreras, parece que al menos vuelven a sentirse mínimante competitivos. «Me siento feliz, seguro de mí mismo, positivo. He recuperado la adrenalina que había perdido», confesó ayer Alonso.

El bicampeón aventajó en 76 centésimas a Valtteri Bottas, el mejor de los dos Cadillac, y en medio segundo a Carlos Sainz, la referencia en Williams. Buena muestra de que en las próximas semanas, Aston Martin podría asentarse como el noveno equipo de la parrilla. Hasta Sainz quiso elogiar ayer el desempeño de su rival. «Han demostrado que un equipo con una de las peores cargas aerodinámicas puede pasar a tener mejor configuración que la mitad de la parrilla», sentenció el madrileño.

En cualquier caso, tampoco resultaría procedente echar las campanas al vuelo por unas décimas en Hungaroring. De hecho, el AMR26B aún debe progresar más de dos segundos por vuelta para situarse en el lugar que corresponde a este proyecto, construido sobre una descomunal inversión y unas expectativas desorbitadas. «Hay más potencial para desbloquear en el coche», añadió ayer Alonso sobre las 16 piezas de su flamante monoplaza. Se trata del alerón delantero, el morro, la aerodinámica de los frenos delanteros, tres partes del suelo, el difusor, los pontones, la cubierta del motor, las rejillas de refrigeración, la suspensión trasera, la aerodinámica de los frenos traseros y tres partes del alerón trasero. No obstante, ninguna progresión será posible tras el parón veraniego sin la colaboración de Honda.

Según algunas estimaciones recientes, el actual motor japonés desarrolla 90 CV menos que Red Bull Powertrains-Ford. Otros cálculos sitúan en 50 CV la progresión con la que se presentará Honda tras las vacaciones. Pero lejos de cualquier rumor, el primer objetivo del fabricante nipón debería ser Audi, un novato en la F1. Shintaro Orihara, ingeniero jefe en la fábrica de Sakura, acumula semanas de estrés. Y es que no sólo ha de afinar el propulsor para tenerlo a punto en Zandvoort, sino para rendir al máximo en Monza y Bakú, dos trazados donde la mecánica se exprime al máximo.

De momento, Alonso sólo puede aferrarse hoy a completar una carrera digna. «Los puntos aún parecen fuera del alcance, aunque será una buena prueba para este paquete», vaticinó. A sus palabras, en cambio, pueden añadirse un par de datos curiosos. En Budapest, impulsado por un motor Honda, siempre acabó en el top-10 con McLaren (quinto en 2015, séptimo en 2016, sexto en 2017). Además, hoy se cumplen 11 años justos de su remontada desde la decimoquinta plaza de la parrilla a quinto en la meta.


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