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El sueño americano de la selección de EEUU pasa por Christian Pulisic

El sueño americano de la selección de EEUU pasa por Christian Pulisic

Hay un halo de cierta frialdad inherente al fútbol en Estados Unidos al que cuesta acostumbrarse si provienes de climas balompédicos más cálidos. Bien lo sabe Mauricio Pochettino, el ex entrenador del Tottenham al que hace dos años le entregaron las riendas del equipo nacional estadounidense. "Quizá mi expectativa, o mi error, fue esperar que el nivel de entusiasmo en torno a la selección de EEUU hace año y medio fuera el mismo que hay hoy", decía el argentino tras el amistoso contra Alemania en Chicago del sábado pasado. "Hemos tenido que volver a generar esa ilusión. Cuando iniciamos este camino hacia el Mundial hace año y medio, tal vez esperábamos demasiado y demasiado pronto. Pero ahora realmente se puede sentir".

El ex jugador del Espanyol espera hacer algo notorio en casa como anfitrión a lomos de ese renovado entusiasmo patrio. Eso pasaría por repetir su actuación en el Mundial de Corea y Japón de 2022, cuando se metieron en cuartos de final tras derrotar a México por 2-0 en la ronda anterior. Pero la meta se antoja ambiciosa. O más bien quimérica. Estados Unidos llega a su debut del viernes contra Paraguay con más dudas que certezas, con un equipo que amenazaba con alcanzar un nivel superior de manos de una generación de jóvenes talentos, pero que de momento no ha estado a la altura de la promesa.

Con Christian Pulisic, Weston McKennie y Tyler Adams se hablaba de la "generación dorada" del fútbol en EEUU, talentos que lograron hacerse hueco en equipos de rancio abolengo en Europa como la Juventus o el Milán siendo muy jóvenes, pero que no han logrado elevar el prestigio de su selección con el paso de los años. El verano pasado no lograron derrotar a México en la final de la Copa Oro, un torneo que habían conquistado en 2021 y 2017, y de los cuatro partidos de preparación para el Mundial, tres se han saldado con derrotas.

Su gran referencia y esperanza sigue siendo Pulisic, el extremo del Milán. El delantero de 27 años viene de una temporada complicada, con el equipo fuera de los puestos de Champions League pese a sus ocho tantos en la Serie A. El de Hershey, Pensilvania, es consciente de que frente a rivales como Alemania no bastará con dar una buena imagen. "Queremos ganar".

La buena noticia es que pasan a la siguiente ronda los dos primeros de cada grupo, que parten como cabezas de serie por ser anfitriones y que han caído en un grupo asequible, con Australia, Turquía y Paraguay como rivales. La lógica apunta a que Turquía y EEUU se disputen las dos primeras plazas del grupo, aunque no conviene subestimar a Paraguay. Bajo las órdenes del argentino Gustavo Alfaro, los sudamericanos llegan con victorias ante Brasil, Argentina y Uruguay en la fase de clasificación. Su modelo es claro: ceder el balón, defender en bloque y esperar su momento. Su principal amenaza ofensiva, Julio Enciso, es seria duda por lesión muscular, lo que debilita aún más un ataque que ya de por sí generaba pocas ocasiones.

Primer 'hat trick' y tercer puesto

La última vez que estos dos equipos se vieron en un Mundial fue en su primera edición en 1930, cuando Bert Patenaudemarcó el primer hat-trick de la historia de la competición con la camiseta de EEUU. Tan solo participaron trece equipos y quedaron terceros. Hoy sería una gesta impensable.

Tanto si dan la campanada como si se estrellan estrepitosamente, la cita es una nueva oportunidad de elevar el interés por el deporte rey en la primera potencia mundial. Aunque la mejoría ha sido ostensible desde 1994, cuando fueron sede por primera vez, aún parece imprescindible que medios como The New York Times publiquen un artículo explicando quién es quién en el equipo nacional. En su pieza de carácter didáctico incluyen curiosidades sobre los jugadores, como que Matt Freese, el portero titular, estudió en Harvard y publicó una investigación sobre el lanzamiento de penaltis. O que Alex Freeman, el lateral derecho, es hijo de un ex jugador de la NFL; o que Tim Ream, el capitán, será el jugador más veterano en llevar la camiseta de las barras y las estrellas en un Mundial con 38 años.

De Pochettino explican que no es raro que el entrenador no sea estadounidense, que es el caso de muchos otros equipos que optan por un extranjero, como Inglaterra o Brasil, y que su estilo es "peculiar y con mucho carácter", aportando datos como que le gusta tener limones en su oficina para absorber la energía negativa y purificar el ambiente. De táctica futbolística, poco o nada.

Lanzan al aire la pregunta, no se sabe si por curiosidad o por inocencia, de si EEUU puede ganar el Mundial. La estadística les da un 1,2% de posibilidades. Con hacer un papel digno como anfitriones, de momento, ya tienen bastante.


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