El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha destacado este viernes la fortaleza del sistema financiero español, pero ha advertido de que “no hay que bajar la guardia” y que es “esencial que las entidades mantengan criterios prudentes” en la financiación, tanto en los créditos como en la concesión de hipotecas. Este jueves, el mismo organismo apuntaba la falta oferta de viviendas.
Para Escrivá, el sector financiero nacional se encuentra en una posición de fortaleza, con entidades sólidas, rentables, bien capitalizadas y con una capacidad de gestión que constituye una referencia en Europa.
“La buena evolución reciente de los resultados, la mejora de la eficiencia y la calidad de los balances reflejan un esfuerzo significativo que debe ser reconocido. Y esa fortaleza cobra pleno sentido cuando se traduce en capacidad de financiación, y cuando permite que el crédito acompañe a empresas y hogares y que la banca contribuya de forma estable al crecimiento de la economía”, ha resaltado.
No obstante, ha advertido de que reconocer la solidez del sector “no significa bajar la guardia”, por lo que ha abogado por preservar esa fortaleza con una vigilancia “prudente y continua”.
En el foro “Competitividad para el crecimiento”.“El papel del sector bancario”, organizado por AEB, CECA y Unacc, el gobernador ha señalado tres ámbitos en los que esa vigilancia resulta especialmente importante.
El primero de ellos son los estándares de concesión de crédito, ya que tal y como ha detallado Escrivá, en un entorno macroeconómico positivo como el actual, es “esencial que las entidades mantengan criterios prudentes”.
Ha recordado que “los riesgos suelen acumularse en las fases favorables del ciclo, cuando la percepción de riesgo tiende a relajarse. Por eso, acompañar a la economía no debe confundirse nunca con debilitar la calidad del crédito”.
“El segundo”, ha apuntado Escrivá, “es el mercado inmobiliario”. “No estamos en 2008, y conviene decirlo con la misma claridad. El punto de partida del sistema bancario, de los hogares y de las empresas es muy distinto; la regulación y la supervisión también lo son”, ha argumentado. “Pero eso no significa que podamos ignorar las señales que puedan aparecer en determinados segmentos o territorios. La situación del mercado inmobiliario exige seguimiento, análisis granular y una actuación macroprudencial proporcionada”.
El gobernador del Banco de España ha apuntado que “actualmente, nuestro análisis apunta a que, aunque los precios de la vivienda requieren una vigilancia estrecha, el riesgo asociado al sector inmobiliario se ve contenido por varios factores: el peso todavía moderado del sector inmobiliario y de la construcción en la economía, el bajo endeudamiento de los hogares y unos estándares de concesión de crédito que siguen siendo prudentes”. “En adelante, seguiremos haciendo un seguimiento estrecho de estos indicadores”.
Amenazas de “dimensión sistémica”
Además, ha señalado la tecnología. “La digitalización, la inteligencia artificial, la dependencia de proveedores tecnológicos y el aumento de las amenazas cibernéticas están transformando la naturaleza de los riesgos operativos. Aquí la vigilancia no puede limitarse a cada entidad por separado”, ha explicado.
“Muchas de estas amenazas tienen una dimensión sistémica, porque afectan a infraestructuras compartidas, cadenas de suministro tecnológicas y mecanismos de confianza que son comunes al conjunto del sistema. Por eso, en este terreno, el mensaje que quisiera trasladar es también un mensaje de colaboración”.
“La competencia entre entidades debe seguir siendo intensa en el negocio, en la calidad del servicio, en la innovación y en la capacidad de atraer y acompañar a los clientes”, ha concluido Escrivá. “Pero hay ámbitos en los que cooperar más no debilita la competencia: la refuerza. La ciberseguridad, la inteligencia artificial responsable, la resiliencia operativa y determinadas infraestructuras tecnológicas comunes son espacios naturales de cooperación sectorial”.