24 horas para la semifinal del Mundial entre España y Francia y en la concentración bleu reina la calma. Nadie quiere dar una voz más alta que otra y la Federación se cuida de otorgar demasiado protagonismo a las ruedas de prensa. Los franceses han decidido que Warren Zaire-Emery, un suplente, sea el protagonista de la comparecencia oficial en el Dallas Stadium esta noche, y antes, en la zona mixta a la que obliga FIFA, saltaron Jules Koundé y Adrien Rabiot, titulares pero no pesos pesados de la selección. Ante los medios, una conclusión: "No hay un plan antiYamal".
"No hay un plan anti-Yamal, de verdad", admitió Rabiot. "Nos centramos en todo el equipo español, no en un solo jugador. Sabemos que son peligrosos en todos los niveles, tanto en la posesión como en las transiciones, así que no tenemos que centrarnos solo en un individuo", añadió el centrocampista, que en la Euro 2024 protagonizó una polémica antes de la semifinal al señalar que a Lamine todavía le quedaba mucho.
Dio la sensación de ser una sentencia peyorativa, pero dos años después Rabiot quiso quitarle hierro. "No me acuerdo mucho, sería algo que dije en ese momento y ya está. Estoy centrado en llegar en las mejores condiciones".
A su lado, Koundé, compañero de Lamine en el Barcelona, habló del joven español y de sus palabras, diciendo que si alguien debía tener miedo, era Francia a España. "No me parecen una falta de respeto, conozco muy bien a Lamine, sé cómo es, y es una muestra de confianza que hace siempre, también con el Barça. Confía mucho en sus virtudes y también en las del equipo en el que juega. Creo que lo hace como motivación extra para él y ya está".